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NUESTRA POSICION

Por Roberto Bogorja

Para Shimon Paran

Uno de los grandes errores que se puede acometer en el periodismo es generalizar cuando no corresponde, pero quizás hay uno más grave que es el  atribuir intenciones a alguien por medio de la interpretación subjetiva de los dichos de ese autor. Y cuando me refiero a subjetivo es volcar su propio pensamiento a la intencionalidad del autor. Especialmente eso significa que se ha leído solo una parte de lo que se ha escrito o se ha leído con un preconcepto que sólo deja pasar las ideas que le son afines.

Cuando uno boga a favor de la paz lo hace en todo sentido, no como un hecho a favor de determinadas banderías o en contra de otras.

Al referirnos puntualmente al problema de la en ese momento posible (hoy real) guerra entre Estados Unidos e Irak, lo hicimos por la sencilla razón de que era inminente dicha conflagración y nosotros como medio no podíamos estar ajenos a dicho acontecimiento. Por otro lado cuando tocamos ese tema puntual, manifestábamos claramente no estar a favor ni del régimen de Hussein ni de la prepotencia armada de Estados Unidos, que escudándose bajo la defensa de la libertad del pueblo Iraquí, pisoteo a las Naciones Unidas, y posteriormente atacó a poblaciones civiles, cuando bien sabemos que detrás de todo esto hay una doble intencionalidad económica y estratégica de poder.

En tercer término si nos declaramos en contra de que se produjese dicho enfrentamiento, es porque sabíamos que las principales víctimas del mismo iban a ser, como lo son y lo fuero, los pobres pobladores civiles que quedan rehenes de la lucha entre ambos bandos y por otro lado los soldados que son quienes en definitiva dan la vida en algunos casos por un ideal (y no por un interés económico, motivo real de la guerra) y en muchos casos por estar obligados a tener que ir al frente por rigor o por necesidad.

Por tanto estimado amigo, nuestro repudio es a todo acto de violencia sea de parte de quien sea y más si las víctimas son inocentes.

Si no nos referimos en la oportunidad a los hechos de Chechenia y la KGB, es porque en ese momento este órgano no existía, Si en esa oportunidad no nos referimos a la dictadura cubana, es porque en ese momento el problema era en otro lado. Al igual que con otras dictaduras, a las cuales condenamos pues una dictadura al igual que una guerra, nos parece algo repudiable sea esta provocada por la izquierda o la derecha. Somos de los que tuvimos que vivir bajo el régimen dictatorial en nuestro país, y si bien no fuimos ni somos ni seremos de los que provocaron ese quiebre, por tanto no fuimos perseguidos ni molestados por la dictadura. Si somos demócratas, pluralistas, tolerantes y libertarios y por nuestros propios principios opuestos a todo tipo de totalitarismo o prepotencia.

Por último cuando Ud. se refiere a Venezuela, le debo recordar que en nuestro primer número se trató ese tema y quien lo hizo precisamente no lo fue en  favor del régimen chavista.

Por tanto esta publicación la cual es ampliamente pluralista,  y pretende ser un nexo de comunicación entre uruguayos, no se le puede atribuir banderías ni intencionalidad a favor de ninguna forma que no sea la de la libertad e igualdad entre los hombres, la pluralidad de ideas y la tolerancia hacia las mismas aunque no sean las propias, la búsqueda de la verdad, el dominio de la razón y el cumplimiento de la justicia y la condena total a todo proceso que vaya en detrimento de la vida humana, ideales a las que el suscrito se ciñe férreamente.