INTERNAUTAS CLANDESTINOS
por Daniel Barrozo
En la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, en Ginebra, el director general de la UNESCO declaró que la libertad de expresión, según está expresada en el artículo 19 dela Declaración Universal de los Derechos Humanos, aplica tanto a la Internet como a formas anteriores como la prensa y la radio.
Pero en Cuba, el gobierno encarcelaría a sus ciudadanos por distribuir esa misma Declaración.
Sin duda, la delegación cubana a esta cumbre criticó el embargo contra Cuba y dijo que todos los obstáculos que los cubanos tienen para tener acceso a la red se deben al imperialismo del mundo globalizado.
Pero, visto desde otra perspectiva y atendiendo a algunos datos, el problema no es la globalizació ni el imperialismo, sino la falta de libertad. Los ciudadanos cubanos simplemente no pueden comprar computadoras, sólo pueden las empresas estatales. Aunque el mercado negro hace maravillas, siempre se corre el riesgo de perderlo todo.
Existe algo llamado la Operación Windows que es una orden gubernamental de registrar y confiscar todos los equipos electrónicos que no se hayan comprado en dólares en sus tiendas monopolistas. Esto hace que los internautas cubanos tengan que ser clandestinos.
La gente esconde sus computadoras y renuncia a conectarse a la Internet para proteger sus computadoras portátiles. Los que tienen suerte y acceso a la Internet en su trabajo pasan o venden sus contraseñas.
Hay dos proveedores de Internet en el país que dan servicio a las empresas estatales y hoteles para turistas extranjeros. No existe acceso para los ciudadanos individuales.
Durante los últimos años han surgido varios cibercafés donde los cubanos pueden navegar la red.
La tarifa más barata es de $5 la hora, lo que significa que un médico gastaría su salario mensual íntegro en sólo cuatro horas.
En la mayoría de los hoteles donde la conexión a la Internet es más rápida, el precio es entre $6 y $8 la hora, el salario mensual promedio de un trabajador cubano.
Aun si un cubano se las ingeniara para entrar en uno de esos hoteles, todos los sitios electrónicos que aborden temas cubanos desde cualquier punto de vista que no sea el del gobierno cubano están bloqueados.
extraido de un art. de
El Nuevo Herald
Claudia Márquez Linares.
Vicepresidenta de la asociación de periodistas independientes Manuel
Márquez Sterling.