Los ejemplos a seguir...
por Mario Peña
En estos últimos números del semanario, varios columnistas se han preocupado de escribir sobre la situación en Cuba y, según el criterio de los escribas, comentar la situación social, económica y política de ese país. En muchos de los artículos publicados en referencia a Cuba, se critica absolutamente todos los aspectos de la vida cotidiana y diaria del país hermano. Realmente, a mi modesta opinión, no comulgo en un ciento por ciento con el sistema de gobierno cubano, pero tengo sí varios puntos de coincidencia, como por ejemplo en la salud, la educación y en algunos aspectos políticos. Es obligación de todos conocer y repudiar el brutal bloqueo que le realiza los Estados Unidos desde hace casi 50 años, por el solo hecho de no estar de acuerdo con el sistema de gobierno que existe en la isla, porque los ideales de los revolucionarios no condicen con los intereses económicos de las multinacionales, siempre dispuestas a la explotación de los recursos de los países en desarrollo. Si bien la isla es "atacada" ideológicamente, sobre todo desde la península de la Florida en USA, mediante radios, canales de TV y todos los medios de difusión que puedan, mantiene bien en alto los prestigios de un pueblo defensor de su soberanía.
Muchos y mucho han escrito sobre Fidel Castro, desde la bonanza hasta el satanismo, dentro de ese "rango" es que se han movido las apreciaciones hacia su persona. Lo que llama la atención es como se ha concentrado el comentario negativo, el análisis destructivo, la reflexión impregnada de terrorismo verbal y escrito sobre Cuba en un período electoral nacional uruguayo, y a su vez, lo rebuscado y esmerado por parte de los acérrimos críticos a la mayor de las antillas, en formar un paralelismo entre el régimen Castrista y la Izquierda Nacional. Intentan por todos los medios generar similitudes e inculcar a sangre y fuego el temor, el descreimiento y la desconfianza en el electorado para que no vote la izquierda, y muchas veces con argumentos que rayan la estupidez; por supuesto que todo esto basado en lo que "podría llegar a pasar" según sus vaticinios. Sin embargo, las propuestas que tanto le reclaman los partidos tradicionales a la izquierda (y que no sabe ya de que manera hacérselas llegar para que se enteren), ellos no tratan por ese medio de convencer, conquistar o retener electorado ¿Por qué? ¿Acaso no tienen propuestas?. No mis queridos lectores, propuestas tienen muchas, por supuesto que ninguna conveniente para la mayoría de la gente, solo unos pocos se verán beneficiados con las "propuestas reales" que tienen los blanquicolorados para gobernar. Los beneficiados serán los mismos que hasta ahora, los banqueros ladrones, los corruptos, los que tengan un contratito de obra por U$S 20.000 al mes y creo que en ese ranking no entramos ni usted, ni yo(ni quiero tampoco). Mientras que en el norte, uno de los hermanos Rhöm hace "footing" en Miami, donde están los que se "creen la policía del mundo", que invadieron un país en pro de la bonanza y felicidad del planeta todo, en una férrea búsqueda de armas químicas (que jamás aparecieron) y sin "ningún tipo de interés económico" solo quitarle la pesada carga a la humanidad de este árabe loco de Sadam Husseim, desoyendo la resolución de la ONU y de la inmensa mayoría del concierto mundial. Los autodenominados "paladines de la Democracia", les prohíben a sus ciudadanos viajar a Cuba, coartando la libertad de elección de donde cada individuo desea pasar sus vacaciones, pasear o capacitarse; con el solo fin de acrecentar la presión sobre el gobierno de Castro. Este mismo país tiene un presidente que todavía no sabemos como llegó allí, ya que viene arrastrando el lastre de un posible fraude electoral en el estado donde "casualmente" su hermano es gobernador. Ahora la pregunta es: ¿Cuál es el ejemplo a seguir? Que pregunta!!! En mi opinión, no necesitamos a un Fidel de presidente, ni tampoco ser "la policía del mundo", no quiero una sociedad marxista, tampoco un capitalismo agresivo "donde tanto tienes tanto vales". ¿Será posible un Uruguay gobernado por uruguayos para los uruguayos? Yo creo que sí, lo único que debemos hacer es cambiar la pisada, cambiar lo vetusto de un aparato de gobierno que en estos últimos 30 años ha destruido, desmantelado el sistema social uruguayo, ha llevado a su mínima expresión a una clase media pujante y trabajadora, devastó las industrias, y revolcó por el piso de la ignorancia y la inoperancia a un sistema educativo con un sin fin de reformas que no han conducido a nada y convirtió en lujo el derecho adquirido de todo ser humano a tener una cobertura digna de salud. Cambiemos por los que proponen opciones de cambio, opciones de un país productivo, de una recuperación de la clase media uruguaya.
Cambiemos la pisada, cambiemos las posibilidades, cambiemos uruguayos.
Hasta la victoria.