La "voladora"
Escribe: Dr. Enrique Rimbaud
Salimos el viernes tempranito con los estudiantes a realizar unas practicas en la finca, el día prometía mantenerse soleado luego de mas de dos dias de copiosa lluvia, el camino tranquilo, despejado, la carretera quieta y sin interrupciones…
Al llegar, fuimos al potrero que queda entre la casa y el lago Xolotlan, y bajando la vista de la hermosa figura recortada del Volcán Momotombo en el horizonte, nos dedicamos a realizar una inspección de ganado en el potrero antes de ir a las mangas a practicar con el ganado en forma directa…
De repente algo cambio, no se bien explicar como, pero lo raro era el ambiente tenso sin saber porque… el ganado paro de pastar, los pájaros callaron y un silencio espeso cubrió el potrero como un manto…
Vi que Don Jorge, el “chanchero” de la finca, que nos acompañaba, empuñaba su machete con nervio en la mano, hoja acerada y tendones moviéndose al unísono y la vista fija en el zacate (pasto), pero no acerté a divisar nada..
Los estudiantes quedaron quietos por las dudas, nadie decía nada, de repente una de las vacas pego un gran mugido y salio corriendo, detrás de ella, volando sobre el pasto, una enorme culebra zigzagueaba con una agilidad increíble…
Deben de tener en cuenta que el tipo de forraje que se planta en el trópico crece a mas de un metro del piso, por lo que la imagen de la culebra volando era impresionante, asi como su tamaño, parecía una parodia de las malas películas de monstruos con las serpientes gigantes… pero no era una película y estábamos ahí, nunca en mi vida había visto tamaño tal de serpiente en toda mi vida…
El zigzagueo era tan rápido que producía un cierto ruido extraño y hasta molesto… las estudiantes soltaron al unísono un fuerte alarido y corrieron más rápido que la vaca, derecho hacia la casa…
Don Jorge sin mirarme, me dice en voz baja, no hay cuidado, es una “voladora”, no tiene veneno…
Realmente, no tenia ganas de acercarme para clasificarla en sus hábitos…
De repente, desapareció…. Todos menos Don Jorge miramos hacia todos lados a ver donde aparecía, Don Jorge, seguro de sus movimientos, se movió dos metros hacia la izquierda, revoleo el machete y cuando nos quisimos acordar apareció la “voladora”, y con mucha destreza, le aplico un golpe con el canto del machete en la cabeza, haciéndole estallar el cráneo… con lo que cayo fulminada al instante…
Le dicen “voladora” por la agilidad y rapidez que tiene para desplazarse sobre la punta de los pastos sin tocar tierra…
Luego del susto inicial, nos acercamos, y como primer cosa la medimos… 3 m 20 cms, fiuuuuuuuuu… que la parió!!! Nunca había visto algo tan grande y rápido….
Luego, para aprender un poco, la disecamos, y descubrimos que tiene un corazón con tres cavidades, solo un ventrículo, un solo pulmón que se continua con el hígado, no tiene diafragma, la vesícula biliar esta aparte del hígado, cerca del páncreas, y el estomago se confunde con los intestinos, que son como bolsas musculares con capacidad de digestión independiente…
Me traje el cuero, que lo tengo con sal y estaqueado en el fondo de casa, a ver si me hago una cartera o lo cuelgo en la pared asi nomás…
Que susto padre!!!
Un abrazo para todos
Enrique