Manual del Neo-Dictador
por Plinio Cabrera - Caracas/Venezuela
El presente manual es una humilde actualización del originalísimo "Manual Práctico del Totalitario" publicado en el sitio web de CubaNet. No menos del 40% de este texto proviene, con cambios menores, de la obra original. Al fin y al cabo, dictadura es dictadura y todas se parecen. Antes de criticarnos por copiones, recuerden que la imitación es el mejor elogio.
Emprendimos esta necesaria tarea por dos razones. La primera es que hoy en día el "prospecto" o candidato a Neo-Dictador no tiene muchas fuentes para alimentarse "intelectualmente", aparte del muy conocido Príncipe de Maquiavelo, las crónicas de página roja que reportan asesinatos y desapariciones de personas, los manuales de tortura de algunas policías del mundo desarrollado y las ampliamente divulgadas anécdotas que describen las mañas y "marramuncias" de los dictadores y tiranos que les precedieron. La segunda razón, la más importante, fue el deseo de crear un compendio actualizado para los demócratas de otros países. Esperamos que lo lean con cuidado y extraigan las lecciones necesarias para enfrentar las neo-dictaduras que están, como diría uno de sus mejores apologistas, "en pleno desarrollo".
Llenar el vacío señalado requirió largas horas de fastidiosa y masoquista lectura de biografías y discursos, extensos discursos, de los ilustrísimos Fidel Castro, Saddam Hussein, Fujimori y Hugo Chávez, además de una multitud de documentos de los sitios web del Foro Social Mundial y del Foro de Sao Paulo.
En el proceso, tratamos de ajustar el texto original de CubaNet a la práctica totalitaria bajo las condiciones actuales de la lucha antiglobalizadora, el anti-neo-liberalismo, el neo-Comunismo, el Neo-populismo y el Neo-Fascismo y todos los neo-ismos justificatorios de las neo-dictaduras. Sin olvidar que la práctica de la Dictadura en tiempos de la Globalización se apoya también en la experiencia del socialismo real de la segunda mitad del siglo XX y de los partidos comunistas hermanos, en las aventuras fascistas de Hitler y Mussolinni, las memorias de los sobrevivientes de las dictaduras comunistas de Europa y los escritos de muchos "renegados" que abandonaron a tiempo los partidos comunistas en América Latina. A continuación el producto del esfuerzo descrito: Las 32 Reglas del Neo-Dictador.
1) Tome el poder. Antes se recomendaba rapidez, hoy no. Es mejor seguir los consejos de Toni Negri sobre el Poder Constituyente y llegar al poder por elecciones, realizar una Asamblea Constituyente, redactar una "nueva" Constitución y una vez ésta es aprobada, poco a poco se le arrebatan los derechos al pueblo que votó por Usted. Muy fácil. Simultáneamente, mantenga la vieja práctica de hacer muchas promesas. No prometa nada que se pueda cumplir fácilmente, pues esto lo puede hacer cualquiera. Usted en cambio, debe prometer algo increíble, algo grandioso, algo digno de un tipo tan carismático como Usted. Hágale caso a Goebbels, el verdadero experto en eso de decir mentiras.
2) Culpe al gobierno anterior. Mejor aún, culpe al régimen anterior de todas las cosas malas hechas por sus partidarios enchufados en la burocracia. Esta táctica es muy útil al comienzo, cuando el pueblo todavía está ilusionado con su liderazgo.
3) Mantenga la forma. Es indispensable conservar un Parlamento y una Corte Suprema de Justicia. Internacionalmente eso vende. Por supuesto la "nueva" Constitución deberá permitirle a Usted designar y remover a sus miembros en forma aparentemente legal, apenas empiecen a votar contra sus acciones dictatoriales y/o revolucionarias, que en fin de cuentas son lo mismo.
4) Juegue a la Democracia. Le aseguro que es mas entretenido que jugar Ajedrez o Monopolio. Además no hay que saber tanto, como en esos juegos. Para empezar hágase de un Partido de Plataforma Popular, esto da algo así como una legitimación permanente ante los ojos de la comunidad internacional. Ahora debe Usted decidir si realiza elecciones libres o no. Si se decide por hacerlas, consulte al PRI y así ganará Usted de por vida. Si se decide por no hacerlas, es más fácil. Plantee entonces inmediatamente, la necesidad histórica de un Estado y un Gobierno Revolucionario Monopartidista. Explique que solo así, sin vagas discusiones y divisiones del poder, es posible establecer un consenso entre los miembros del gobierno. Use términos como democracia participativa o parlamento popular, en fin, cree un estado de confusión total en cuanto a los poderes políticos, las prerrogativas jurídicas y los mecanismos constitucionales.
Nada de respetar la división de poderes: legislativo, político, ejecutivo y otros a su antojo. No hombre, no, eso solamente complica más la cosa. Recuerde que al pueblo le gustan las cosas bien simples, más o menos así:
¡Quien no está conmigo está contra mí!
¡Llegó lo que tenía que llegar!
¡Trompón y pa'lante! |
El pueblo le va a agradecer el mono-partidismo, pues no tendrá que elegir entre tantos partidos y representantes. Y Ud. por su parte podrá hacer lo que más le gusta: mandar.
5) Rompa esquemas, juegue al caos. Penetre, corrompa y/o destruya todas las instituciones que estorben sus designios. Arme a los ladrones y desarme a los policías. Desorganice al Ejercito. Malverse públicamente los dineros públicos. Justifique la corrupción. Anarquice la economía, estimule el desempleo, persiga a los empresarios "parásitos, enemigos del pueblo y de la revolución. Llegado el momento, cree el caos en los tribunales y amedrente a los jueces que luego le servirán para encarcelar "legalmente" a los empresarios opositores. Haga lo mismo con los sindicatos y con los mafioso del sindicalismo. Haga caso omiso a quienes lo acusan de hacer una revolución sin trabajadores. Ignore a los intelectuales y a los artistas. Si estos joden mucho, acúselos de ser unos gay consumidores de droga. Eso siempre cala entre las capas más bajas del pueblo y siembra dudas sobre su integridad, aunque sean abstemios y no fumen por recomendaciones médicas. Siempre queda el recurso de enviarle las turbas paramilitares (Regla 8) para que le tiren piedra al público que asiste a los actos culturales.
6) No modere su lenguaje. Antes no se podía decir ciertas cosas. Ahora es indispensable decirlas. Como mínimo use una mala palabra en cada discurso. Eso si, hable mucho de Revolución. Sus enemigos creerán que Usted está jugando y cuando menos lo esperen, usando algún artículo escondido en su nueva constitución, les arrebata todo lo que tienen.
7) Cree un ejercito paramilitar. Usted no sobrevivirá sin ejercito irregular de delincuentes políticos leales. Suelte los delincuentes de las cárceles, ármelos y garantíceles impunidad. Compre su ejercito irregular a los guerrilleros y gobiernos amigos y si es necesario tráigalo del Medio Oriente, no tenga vergüenza.
8) Estimule y amenace con la violencia, pero dosifíquela. Convenza a los que tienen "algo" que los pobres los van a saquear y matar para corregir las injusticias pasadas. Si fuese necesario, Usted mismo puede organizar dos o tres saqueos mensuales. Esta táctica tiene el doble efecto de encantar a los pobres y paralizar a los ricos. Mate un opositor cada día, no exagere. No sirve de nada y dormirá más tranquilo.
9) Mienta cínicamente, sin rubor. Como va a "tener que matar" a unos cuantos, explique las muertes con las mentiras más extrañas e increíbles. De nuevo recuerde a Goebbels. Logrará desconcertar a los enemigos. Atrévase a decir que la Oposición mata a sus propios manifestantes, que los Canales Independientes de Televisión fabrican las demostraciones y marchas de protesta o que los Empresarios quiebran sus propias empresas.
10) Emplee esquemas maniqueos. Los agentes enemigos son espías odiosos y colaboradores repugnantes. Nuestros matones y pistoleros, son héroes de la revolución o de la contrainteligencia revolucionaria. No olvide al enemigo externo: el imperialismo yanqui, el FMI, las Multinacionales, la Banca Extranjera, CNN. Si no tiene enemigo externo, invente uno; pero sea creativo, mientras más extravagante, más adherentes atraerá.
11) Controle los Medios de Comunicación. Pero hágalo "legalmente". Invente una ley de control de los mensajes que pueden recibir los niños o cree una fiebre nacionalista, antiglobalizadora, contra los programas de TV del imperialismo y obligue a todo el mundo a ver, oír y leer solo aquello que Ud. Considera que ellos escuchen, vean o lean. Obligue a los Canales Independientes de Televisión y a las emisoras de radio a transmitir sus interminables discursos. Trate de romper el record de Fidel Castro ante un micrófono. Acuse a los Canales Independientes de Televisión de mentir cuando las noticias transmitidas no se parece al discurso oficial. Disfrace la censura con paneles de participación popular o comités de usuarios por la calidad de los medios. A los intelectuales come-flor del primer mundo les parecerá que su revolución es de los más "cuchi" y "progre".
12) De altísima prioridad a la Seguridad Nacional. Hay que defender los intereses y la seguridad de la revolución a cualquier costo. Transmita odio hacia otros pueblos y sus gobernantes. Especialmente, si estos fueron elegidos democráticamente, pues ni Ud. ni "su pueblo" creen en esas democracias.
13) Hable siempre en primera persona del singular. Usted es el gran líder de esta revolución. No tiene que ser modesto. Aunque de vez en cuando deberá recordar que Ud. no es nadie, que Ud. es solamente la voz y la mano del pueblo, una ligera paja en el viento; por que alguien o algo, mucho más grande e importante lo utiliza como herramienta de redención. Elija Ud. ese algo de acuerdo a las condiciones imperantes entre Religión, Patria, Intereses Comerciales, Revolución, Pueblos Hermanos, Ancestros, Socialismo, Democracia, Paz y Prosperidad (estos tres últimos siempre van juntos), Comunismo, Nacionalsocialismo, Independencia, Soberanía Nacional u otros de su propia imaginación. Sea creativo, si puede.
14) Practique mucho sus discursos. Repita 20 veces cada una de las frases que siguen y compleméntelas con tiempos y significados diferentes. No olvide las citas bíblicas.
a) La patria me necesita....
b) Por el bienestar, la paz y el progreso de la Nación debemos hoy....
c) El futuro luminoso de nuestra patria, de nuestra sociedad, requiere de.....
d) Nuestra democracia verdadera impone que....
e) Por el futuro de nuestros hijos hacemos hoy el sacrificio de.....
f) El futuro nos llama a.....
g) Nuestro pueblo glorioso no permitirá que....
h) En presencia de esta necesidad histórica, tenemos hoy que....
i) Defendiendo la seguridad y los intereses nacionales nos vemos obligados a..... |
15) Sea pacífico. Muéstrese bondadoso, legalista y noble frente a los corresponsales y los embajadores extranjeros. Hable bien de su querido pueblo. Exprese sosiego, paz y dulzura. Pero nunca, nunca pierda la oportunidad, tres oraciones más tarde, de expresar cuán terrible puede ser una guerra, civil o internacional, en caso de un ataque de los enemigos del pueblo a la revolución "pacífica y democrática". Use ese término o uno similar. Pídale a alguien de relevancia mundial, de esos que no saben morderse la lengua, que en un momento de euforia al inicio de su revolución, le acuñe el término mágico. Alguien como el Premio Nóbel Jimmy Carter o un periodista como Ignacio Ramonet serían excelentes e insospechables de autoritarismo. Luego de hablar de paz, proceda a amenazar a todo mundo y recuerde a "su" pueblo los tantos agravios que le ha inferido el enemigo de clase y hable luego de como, bajo sus sabias directivas (sí, las de Usted y su gente, señor Dictador) se ha logrado preservar la "paz". No deje entrever titubeos o compromisos, pues a la gente simple, al populacho, le gusta "el puño duro y sin guante". Ojo por uña y cabeza por diente. No olvide que a los resentidos que le rodean les encanta una venganza. No sobrará un coro pagado de presuntos fanáticos que griten: "Así, así, así es que se gobierna".
16) Mantenga siempre al pueblo en pie de guerra. Aunque Usted está armado hasta los dientes y está bien claro que nadie lo va a atacar, continúe hablando del inminente ataque de los enemigo del pueblo, de la revolución o de lo que sea. En la guerra, a diferencia de la paz, existen solamente dos bandos, nosotros y ellos. No hay medias aguas y no puede haber, por consiguiente, crítica alguna. Haga ejercicios militares, construya refugios. Si no sabe como hacerlo, visite Cuba, país dónde hay más refugios que automóviles. Mantenga a la gente pobre y ocupada, recuerde que el ocio y el bienestar son un veneno.
17) Sea nacionalista. Al menos "de la boca para afuera", debe ser el más "arrecho" de los nacionalistas, aunque por detrás negocie minas y campos petroleros con empresas extranjeras y se asesore con colegas extranjeros, dictadores y tiranos como Usted.
18) Aclare todo el tiempo que lo suyo no es una dictadura. Usted lucha por una democracia "verdadera" o "participativa". No esa vulgar engañifa que existe en TODOS los países que han logrado desarrollarse económicamente. Martille eso todos los días. Los derechos de los contrarios son privilegios, los suyos son conquistas largamente inculcadas por los enemigos del pueblo y de la revolución.
19) Viaje lo más que pueda. Al menos antes de que le inicien un juicio en un tribunal internacional, como aprendió tristemente el ilustre Augusto Pinochet. Después de convertirse Ud. en un dictador de clase, deberá abstenerse de viajar al extranjero, al menos a Europa. Aprenda del viejo Augusto y defiéndalo, por que hay tanta injusticia en el mundo.
20) Mantenga a la población profesional inquieta e insegura. Por ejemplo, estudie una hora, durante el camino, las estadísticas y el proceso de producción de, digamos el chocolate en polvo y el.... plátano llanero. Una vez en la planta de chocolate, interrumpa sin pena al ingeniero principal en sus explicaciones técnicas y pregúntele acerca sobre el posible incremento del valor nutritivo del chocolate si se le añadiese plátano. Haga una pausa para que el pobre ingeniero digiera la pregunta. Ante la creciente incertidumbre y vergüenza general, dé Ud. entonces, una sabia respuesta, adicionando simplemente los valores proteicos previamente memorizados. Dele una palmadita gentil en el hombro al pobre ingeniero, quien nunca podrá justificar su ignorancia (tampoco podrá explicar la sabiduría de su máximo dirigente). Sea precavido y no coma, ni tome chocolate en los dos años siguientes, pues el director de la fábrica seguro le complacerá.
21) Provoque conflictos laborales. Las huelgas permiten deshacerse de los profesionales y obreros molestos, acusándoles de saboteadores y contra-revolucionarios. Monte huelgas en el Seguro Social, en los hospitales y hasta en los Conventos, siempre sale ganando algo; a menos que le resulten respondones y decentes como los miembros de la Policía Metropolitana de Caracas o de algunas Gobernaciones Estadales. En ese caso puede optar por la asfixia económica de las instituciones "controladas" por la contra-revolución. De ese modo ahorra dinero para la ejecución de sus proyectos "revolucionarios" y logra que el mal desempeño (producto de la falta de recursos económicos) desprestigie a las instituciones desafectas o "contra". Mata dos pájaros de un tiro.
22) Descienda al nivel del pueblo. De la mano a un campesino. Envía saludos a "Petra Gómez" o a "Pedro Pérez". Tome Ud. sin temor un par de niños en sus brazos, siéntelos en sus piernas. Se ve muy tierno y hasta elegante. Pero no exagere por que corre el riesgo de parecerse al Patriarca de García Marques o peor de ser acusado de pedofilia por sus enemigos. Conviértase Ud. en el Dr. Carisma. Pregunte que problemas tiene la gente. Regale casas, bicicletas y cupos en la universidad. Muestre que está "preocupado" por su gente. Hágalo una vez en cada aparición pública. Mantenga un programa semanal de "habla el Presidente" u otro título similar y de cuando en cuando pídale a un empleado que llame en medio del programa para proponer alguna medida política o económica odiosa y violatoria de los derechos ajenos: Simule que no había considerado esa posibilidad y ofrezca hacerla efectiva tan pronto como sea posible.
23) No deje espacio para las dudas. Usted y solamente Usted es el verdadero y único salvador de la Patria. De no ser esto posible, no deje a nadie en libertad (o vivo) que pueda probar o contar lo contrario. Por supuesto, la primera limpieza debe ser hecha en casa. Comience entonces, tenga la bondad, por sus antiguos compañeros de lucha. No deje que nadie le quite el rango de A1. (A significa Águila). Sólo puede haber un Máximo Líder, un Señor Presidente, un Generalísimo, un Führer, un Comandante Primero y solamente un Adorable y Querido Padre de la Nación, Creador de las Ideas Suchze, un Gran Camarada..... (en coreano debe ser más corto..). Bien, mientras más títulos de los antes mencionados Ud. tenga, mejor. Si no le gustan, cree Ud. los propios. Si estuviese Ud. en la oposición podría escoger entre : Gran Portador de la Verdad Absoluta, Nacionalísimo Único, Moralísimo Indomable, Mahatmísimo, Mesías, etc.
24) Apóyese en quien pueda para alcanzar sus objetivos. Un buen blanco son los Padres de la Patria y los héroes populares. Es fácil presentarse como seguidor de sus ideas. No importa si se trata de un patriota viril, quien vivió y murió hace más de dos siglos. ¡Eso no importa, hombre, que pavadas históricas son esas! Ánimo, ánimo. Complemente las ideas de su héroe, enriquézcalas, modernícelas y sobre todo hágalas útiles a su causa, aunque para esto haya que descontextualizar y cambiar todas las palabras originales, lo que importa es la firma y la figura. No olvide los espíritus de la santería, el vudú, la magia negra y otras artes para atemorizar al los más ignorantes y de paso atacar a los curas contra revolucionarios.
25) No se alíe, ni se líe con nadie. Los grandes guerreros y grandes bárbaros de este mundo y quienes han hecho la historia de la Humanidad, no necesitan aliados para vencer sino súbditos, muchos súbditos.
26) Aprenda que Usted es el Oráculo. De una vez por todas, aprenda que las opiniones de los demás no valen nada, nada, nada, nada, pues nadie está tan claro como Ud. de cual es la línea a seguir y de las decisiones a tomar. Nadie sino tú (disculpe, Ud.) ¡OH! Gran Salvador de la Patria, puede ver el gran cuadro, la gran imagen, la concepción del mundo nuevo, del hombre nuevo, el futuro luminoso, la prosperidad, la democracia verdadera, la revolución, el proceso y el proyecto, etc.
27) Haga planes inalcanzables. Tenga visiones, muchas visiones. Mientras más disparatadas, más numerosas y más variadas mejor. Haga planes inalcanzables, lance consignas fabulosas e imagínelas ya cumplidas . Esta aura optimista trascenderá su propia persona e infestará a todos los súbditos con un júbilo indescriptible. No se asombre, ni agradezca nada a nadie, en caso de que alguno de estos planes irrealizables, por pura casualidad, sea cumplido, pues el pueblo debe sentir que está cumpliendo con un deber y no haciendo favores. Ud. no necesita de favores. De Nadie ! Ponga inmediatamente la siguiente meta, pues los súbditos necesitan de entrenamiento. Y recuerde siempre, el ocio y el bienestar material es dañino, pues trae tiempo para pensar; y esto último es puro veneno para sus planes, honorable e ilustrísimo Dictador.
28) Dele un nombre a cada uno de los años de su Gobierno. Así parecerá que recién está comenzando y la gente olvidará lo que debía cumplir el año pasado y, por supuesto no cumplió. Comience con el Año de la Revolución, siga con el Año de la Profundización y dele después con el Año de la Consolidación. De allí en adelante tiene libertad para bautizar cada año como a Ud. le de la gana: el Año de la Marina Mercante, el Año de la Alfabetización o el Año de la Revolución Cultural.
29) Conserve la calma. Haga siempre de una derrota, una victoria. Si algunos de sus planes no se llegaran a cumplir, (como le pronosticaron algunos derrotistas y tecnócratas, a quienes Ud. ya encarceló o justamente retiró de sus inmerecidos puestos de trabajo por llevarle la contraria, querer advertirle de lo irrealizable de sus ideas y, sobre todo, por difundir un pesimismo esquivo y malévolo en el pueblo), conserve la calma. No se apresure, ni se acalore.. Culpe al enemigo, junto a estos tecnócratas traidores, de sabotaje. Aproveche la oportunidad. Cuando algo le salga muy mal, puede crear una noticia mayor violando abiertamente una ley, atacando a la OEA, al país vecino o amenazando con no pagar la Deuda Externa. En dos días nadie recordará su "metida de pata". Pero haga las cosas completas, si no existe el enemigo real, no importa, invéntelo. Para eso están los enemigos de pueblo, el imperialismo, los latinos, los vecinos, los judíos, los negros, las mujeres, los intelectuales y los artistas, los medios y los periodistas, los racistas, los conspiradores internos y externos, las minorías sexuales, los colonialistas, los Cubanos de Miami, los extremistas, los golpistas, los terroristas, etc. Óigame, que tiene para escoger.
30) Solo existe la mayoría. Sólo con el apoyo de esta se puede dominar. La mayoría es por definición el conjunto de "sus" seguidores, no importa cuan pocos sean estos en realidad. Mantenga esta idea bien clara. Para lograrlo hable siempre de "ellos" y "nosotros". O mejor aún hable solamente de "nosotros", como si los demás no formaran parte del pueblo. Diga por ejemplo, aunque sea completamente inconstitucional (¿Quién se lee toda la Constitución?) que la Constitución Revolucionaria dice que la calle, las escuelas , el servicio público y los puestos de trabajo no son para los enemigos del pueblo. Así lo han hecho en la historia otros "grandes" hombres como Hitler, Stalin, Ceaucescu, Tito, Mao, McCarthy, Catro, Pol Pot, Chávez y algún que otro dictadorcillo tropical.
31) Exponga al público su vida privada. Las mujeres, la familia, las pequeñas miserias que le permitan identificarse con los pobres de verdad y sus miserias de verdad, verdad. Esta es una actividad muy rentable. Además, sepa Usted que su vida privada debe parecer un sacrificio interminable en aras de la paz y la prosperidad de su pueblo.
32) Niegue siempre sus reales propósitos. Esta es la Regla de Oro, si es que esa regla existe. Hasta los ministros y más cercanos colaboradores del neo-dictador tienen que ignorar que la verdadera intención del líder es instaurar una dictadura de nuevo cuño que deberá durar hasta su muerte natural.
Prospecto. Aspirante. Soñador. Si Usted logra ocultar sus deficiencia de personalidad como el egocentrismo, el narcisismo, la esquizofrenia, la crueldad, la inmadurez y otros males psicológicos comunes en los dictadores y sigue estas reglas al pie de la letra, le garantizamos que será, por mucho tiempo, el verdugo de su pueblo y el Atila destructor de todo progreso material y espiritual. Si aún contando con toda esta ayuda, termina fracasando, no se preocupe demasiado, siempre queda la salida del exilio dorado en la Costa Azul o Varadero, para los que solo hablan español.