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A un recién graduado de la escuela de pilotos de Miami lo ponen de copiloto en un viaje a San Juan. Cuando el vuelo va a mitad de camino, le da un ataque al corazon al piloto y se muere. El copiloto coge el microfono y llama a la torre de control.
- "Vuelo 201 a la torre de control."
- "Adelante vuelo 201."
- "Chico mira, te habla el copiloto, al piloto le dio un ataque al corazón y está muerto, y este es mi primer viaje y no se como aterrizar el avión."
- "No se preocupe, usted digame altura y posición y nosotros lo haremos desde aquí por el piloto automático."
- "YO MIDO 5,7 Y ESTOY SENTADO AL LADO DEL PILOTO MUERTO."
Manolo se encontraba puliendo un poste de metal con un pañuelo. En eso llega Venancio:
- "¿Por qué estás haciendo eso?"
Manolo le contesta enseñándole la cabeza:
- "¿Qué no ves el chichote que tengo?"
- "¡Hombre! ¿Y eso qué tiene que ver?"
- "Es que el doctor me dijo que me limpiara en el sitio donde me golpeé".
La siguiente historia demuestra que hay que cerciorarse de las direcciones de correo electrónico antes de enviar uno, para evitar malos entendidos o males mayores.
Un hombre dejó las nevadas calles de Chicago para pasar unas felices vacaciones en la soleada Florida.
Su esposa estaba en viaje de negocios y habían planeado encontrarse en Miami al día siguiente.
Cuando el hombre llegó al hotel, después de haber pasado el día en la playa bajo los cocoteros y harto de refrescos tropicales, decidió enviar a su mujer un e-mail para contarle las maravillas del lugar.
Como no encontró el papelito donde tenía apuntada la dirección, se arriesgó a tirar de memoria y rezar para que fuera correcto.
Pero, por desgracia, se equivocó en una letra y el mensaje se dirigió hacia la esposa de un pastor protestante que había muerto el día anterior.
Por la noche, esta mujer decidió leer el correo para ver las condolencias que había recibido; cuando miró el monitor dio un respingo, pegó un grito y cayó tiesa, muerta al suelo.
Al oír el grito sus familiares corrieron a donde se encontraba y leyeron lo siguiente en el correo que mostraba el monitor:
Querida esposa:
Acabo de llegar. Fue un largo viaje hasta aquí, aunque merece la pena; todo es precioso, con muchos árboles, jardines, fiestas. A pesar de llevar pocas horas aquí ya me estoy sintiendo como en casa. Ahora me voy a descansar.
Sólo quiero decirte que ya hablé con toda la gente y tienen lista tu llegada aquí a lo largo de mañana.
Estoy seguro de que también te va a gustar mucho.
Besos de tu eterno y amoroso marido.
P.D. ¡Prepárate porque aquí hace un calor infernal!
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