Más represión de Fasano
El martes 2 de febrero Federico Fasano escribió otra página inédita en materia de represión sindical en el Uruguay democrático: solicitó una dotación del Cuerpo de Coraceros equipados para represión callejera (escudos, cascos, perros) y la distribuyó en la planta de La República así como en la puerta de acceso a la empresa.
Este operativo tuvo como fin respaldar el envío de 29 trabajadores y trabajadoras al seguro de desempleo - nueve dirigentes sindicales - y una vez más intentar descabezar al sindicato de base y a los integrantes fundamentales del gremio.
Esta nueva maniobra de Fasano es coherente con el puntual incumplimiento de lo acordado ante el MTSS en oportunidad del levantamiento del conflicto de noviembre de 2003, como lo demuestran las actas de esa Secretaría de Estado.
Bajo las órdenes de Fasano y del “gerente de personal”, Néstor Molina, los efectivos policiales impidieron a quienes trabajan en esa empresa el ejercicio de los legítimos derechos sindicales, llegando a privar de libertad de circulación a quienes permanecieron en el interior del diario. Los hechos no generaron consecuencias mayores, en virtud de la madurez con que actuaron los trabajadores así como los integrantes del PIT-CNT y la Asociación de la Prensa Uruguaya que sufrieron las agresiones.
Existe abundante documentación gráfica sobre estos episodios y a través de flashes televisivos de la noche del martes, pudo apreciarse el grado de dureza en que se trabaja en las empresas de Fasano. En la tarde del martes 3, impidió el ingreso al diario a los dos únicos dirigentes sindicales que no habían sido enviados al seguro de desempleo: Daniel Lema y Nelson Díaz.
Sin perjuicio de ello y en aplicación de la máxima de Goebbels, “una mentira repetida mil veces se transforma en verdad", Fasano en una nueva prueba del desprecio por la opinión pública escribió en las páginas de su diario del miércoles 3, que “en ningún diario existe la libertad sindical que existe en LA REPUBLICA”. A su comprobada condición de represor que transformó un medio de comunicación en una cárcel, exhibe la de mentiroso compulsivo, pero también esa afirmación es una demostración de su íntima vocación de patrono reaccionario que apunta a la división de los trabajadores de la prensa.
La APU reitera su rechazo a estas violaciones a los derechos sindicales y profesionales, su apoyo a la lucha y los reclamos de los trabajadores de La República, así como su preocupación por el riesgo que corren decenas de puestos de trabajo, ante las maniobras inescrupulosas de Fasano.
Asociación de la Prensa Uruguaya
Montevideo, 4 de febrero de 2004