Año II - Nº 79 - Uruguay, 21 de mayo del 2004
 
Sí, quiero
El hogar de una nueva familia
Educación Pública ¿Tolerancia y reflexión?
Nos contaron una historia de amor
Barbarie en la frontera
INFORME ESPECIAL: Buscando las causas en lugar de los efectos
ENTREVISTA: Gas Vehicular, tarifas, crisis social y financiera

Comenzó el invierno...

¿A dónde va tanta sangre derramada?
Sucedió en España
Y va otro... pero...
Rondan Martínez y "Artigas Compañero"
Un tiempo de hipócritas
Así somos
Hurgando en la web
La guerra del petróleo
Una introducción a la investigación de la Fé y la Religiosidad - Conclusiones
De Internet a Bruselas
Un policía rural del paraje Sarandí de los Amarales
Desde las cenizas...
Información Ciudadana
La Cocina Uruguaya
Rincón de Sentimientos
El Interior también existe
Olvidémonos de las Pálidas
Las Locuras de El Marinero
Correo de Lectores

 
GAS VEHICULAR, TARIFAS, CRISIS SOCIAL Y FINANCIERA
ENTREVISTA AL DIPUTADO LUIS ALBERTO LACALLE POU
Por Roberto Bogorja

(Primera Parte)

Termina una reunión con gente del Departamento que representa, entra, sale, atiende el teléfono, busca datos en la computadora, da instrucciones precisas a su secretaria, saluda a alguien que le espera para plantear un problema. Luis Alberto Lacalle Pou, un joven diputado, dinámico, inmerso en la problemática, con un nombre muy significativo y que sin duda lo marca, pero que no lo usa para hacerse valer, sino que intenta valer por sus propios méritos, por es contracción hacia su actividad a favor de quienes representa, los ciudadanos.
Con él dialogamos acerca de varios temas actuales.

- ¿Qué sucede con el gas vehícular, con el proyecto de ley?
- Concretamente este proyecto de ley tiene algunos ribetes caricaturescos. ¿Por qué digo esto? Porque este proyecto de ley fue presentado por dos legisladores del Frente Amplio. El año pasado nosotros tuvimos varias reuniones con la gente de la Cámara del Gas, con gente que está interesada en el tema. Pero al mismo tiempo empiezo a ver una realidad, que en el Uruguay, hay muchos vehículos, cientos de vehículos funcionando con una garrafa, que no está autorizada, que es un riesgo para el usuario y también para el resto de la población que anda caminando por las calles de nuestro país. Y advertido de que existía un proyecto de ley muy simple, como debe ser, en el cual se obligaba al Poder Ejecutivo a autorizar la utilización de los vehículos a gas, es que empezamos a hablar en la Cámara de Diputados en ese sentido. Increíblemente, el día en que pedimos que este proyecto se vote, que no es nuestro, pero siguiendo la máxima de nuestro partido, que la llevamos a los hechos, que lo que es bueno para el país es bueno para el Partido Nacional, nosotros votamos, pedimos en Cámara que se vote el proyecto de ley y cuando se vota, vota a favor el Partido Nacional y en contra el Frente Amplio y el Partido Colorado. Esto lo reiteramos en dos ocasiones más. Recién fue aprobado a la tercera vez por legisladores del Frente Amplio, y esto se termina de regularizar por decreto, creo que sobre diciembre o noviembre del año pasado y la autorización teóricamente ya en estos días tendría que estar ya efectiva.
- ¿Pero seguimos sin el gas?
- Seguimos sin el gas porque lamentablemente la burocracia o burrocracia administrativa a frenado muchas cosas. Discute todavía sí el GLP o GNC, sí los dos. Yo creo que lamentablemente una vez más la realidad supera a la norma y hay gente que está circulando con vehículos a gas en condiciones que no son las óptimas, que no se pueden surtir de buena forma porque no hay estaciones de nafta, de combustibles, preparadas para tal fin. Incluso yo creo que dinamizaría mucho lo que es la construcción. Si partimos de la base de que cada reforma de estación de servicios precisa como mínimo una inversión de cincuenta mil dólares, y calculamos que más o menos tiene que haber unas cien estaciones en todo el país que se dediquen a esto. Calculamos la plata que se va a gastar en jornales, en materiales, en barracas, etc.; en lo que se va a dinamizar la construcción y luego tendremos un combustible más barato y más sano. Las dos cosa son importantes.
- ¿El tema del combustible y de los precios es otra de las grande preocupaciones suyas y del partido?.
- Nosotros hemos tenido oportunidad de plantear el tema tarifario extendido a los combustibles. Vemos que esos sucesivos aumentos, en el caso de los combustibles, han sucedido y han tenido dos efectos y los dos son negativos. Uno, la gente devuelve cada vez más patentes, la gente guarda en el porche o en el galponcito, el cachilo porque no lo puede usar. Porque entre peajes y combustibles, ya es demasiado oneroso, entonces deja de usar combustibles, deja de pagar la patente, o sea que el Estado, se ve del lado de las arcas nacionales, y del lado de las arcas municipales, con menos tributos porque la gente no paga la patente. Por otro lado los uruguayos no usan más vehículos, entonces los dos efectos que se causan son negativos. En abril del año pasado se bajó la nafta un doce por ciento, el balance al otro mes fue que aumentó el consumo en un dieciocho por ciento. Por ende, todo nos dice que a sucesivos aumentos, menor consumo y a sucesivos aumentos, menos ingresos para las arcas del Estado.
- ¿Es un problema con relación al precio del petróleo, o con el costo impositivo, o si se quiere de una mala gestión de ANCAP?.
- Pueden ser todas las cosas conjuntamente, lo que cualquiera de los argumentos que se pongan, caen por su peso en el momento que decimos que si aumentamos el consumo aumentan los ingresos. Supongamos que no vamos a arreglar la mala gestión de ANCAP, si es que la hay, o el precio del combustible, o los impuestos encubiertos, lo que sea, pero sea cual sea la causa, la consecuencia de los aumentos es que no se recauda.
- Y eso ha sucedido con todas las tarifas.
- Eso ha sucedido en todas las tarifas. Yo tengo pedidos de informe hechos en el año dos mil dos, en el departamento de Canelones, que por distintas localidades, por ejemplo en una localidad hubieron quinientos cortes en el mes y reanudaron trescientos ochenta personas. Y estoy hablando de agua. O sea que en el siglo veintiuno, en un mes en Canelones, quedaron ciento veinte personas sin agua.
- Elemento vital del cual no podemos prescindir.
- Agua y luz, creo que nadie que pretenda vivir con las mínimas condiciones puede carecer de estos dos elementos.
- ¿Qué pasa con esa gente, se termina conectando en forma pirata?
- Alguien se engancha. Yo he ido a barrios, que lamentablemente, y yo conozco a la gente y sé que no lo hacen en un primer impulso, sino que lo hace luego de ver que entre comer y engancharse, y engancharse y no poder pagar la tarifa. Yo he ido a barrios que parecen telarañas los cielos, porque están todos entrelazados los cables, pero reitero un abuso en el aumento de las tarifas ha causado indignidad en las familias que pierden los servicios esenciales. Como mucho, lo que no ha causado es el aumento de la recaudación.
- ¿Qué solución le ve?
- Vamos a readecuar de una vez por todas lo que son las tarifas. Yo creo, y el gobierno del Partido Nacional lo hizo, rebajo en un treinta y cinco por ciento todas las tarifas, o sea que es necesario y aparte es posible tener tarifas readecuadas
- ¿Posible en función de bajar el costo del Estado?
- Costo del Estado, pero aparte también la simple matemática, lo que decíamos, aumento, menos consumo, menos ingresos. Hasta el bolichero más simple, con el lápiz en la oreja y una libretita, sabe que no le cierran los números.
- Con respecto a Canelones, ¿cómo la ve hoy?, la ciudad de la Costa, llamada la ciudad del bache, las zonas productivas,....
- Canelones, que yo le digo que ha sufrido la doble malaria. Un Canelones que a nivel nacional, ha sufrido lo que han sufrido todos los departamentos, la crisis regional, la crisis de un gobierno nacional que no la ha embocado, etcétera, y un Canelones que ha sufrido el desgobierno municipal. Sirven ls comparaciones, en el momento de mayor crisis del Uruguay, Canelones tenía un veintidós por ciento de desocupación, San José un diez un once. La misma crisis internacional y nacional que afectó a los dos departamentos, o sea que hay un gobierno que ha tratado con más cariño a sus ciudadanos y más respeto que el gobierno de Canelones. El gobierno de Canelones recauda, gasta en sueldos altísimos, en gente que no va a trabajar como es de público conocimiento, y gasta excesivamente en publicidad y no lo devuelve en obras. Me parece una falta de respeto para el contribuyente. Pero aparte, también es muy poco seductor para cualquier empresario, inversor, que venga a invertir, poner una fábrica de cualquier cosa y contrata veinte personas. Este se va a San José, a Florida, a Maldonado, todos departamentos que están mucho mejor administrados que Canelones. Entonces es en los malos momentos que un gobierno tiene que hacer los mayores esfuerzos y el gobierno del departamento de Canelones hizo los menores esfuerzos, en donde despilfarró los recursos públicos.

En la segunda parte, abordaremos temas como la crisis social, económico financiera, la solución a los bancos disueltos, y la política interna del Partido Nacional.