Atentado a "Radio Chuy" UN SILENCIO QUE DUELE
|
|
| |
|
Cuando se aprestaba a festejar sus 33 años de existencia (17 de octubre) la planta emisora y antena de Radio Chuy fue destruida por la insana actitud de algún demente que ha logrado acallar por algún tiempo una de las voces más señeras del periodismo fronterizo.
Al margen de los vaivenes y las dificultades naturales que ha tenido que soportar en los últimos años debemos agregar ahora este atentado sin justificación aparente que la mantendrá al margen por algunos meses.
 |
|
|
Atilio François
|
|
Sin entrar en detalles donde podamos omitir nombres que desfilaron por distintos cargos, poniendo el hombro para que la empresa ocupara un lugar importante en el periodismo rochense queremos en cambio destacar la vocación, la responsabilidad y por sobre todas las cosas la pluralidad con que se manejaron siempre las informaciones brindadas.
Junto a la entrega sacrificada de muchos y que fuera el ideal de sus fundadores Atilio Francois, Ariel Pinho y Ulises Lovesio, estuvo siempre el esfuerzo de muchos periodistas que aportaron lo suyo con la esperanza de ganarse la confianza de la población.
En la actualidad la gente de la "Radio del enlace fraterno" enfrenta un nuevo desafío: solucionar los problemas generados y enfrentar una nueva etapa dentro del periodismo fronterizo. Radio Chuy fue la primera en trasmitir los acontecimientos locales "tirándolos al aire" con una vocación amateur y donde cada uno con conocimientos elementales de periodismo sentía la necesidad de ofrecer algo por el solo hecho de estar integrado al mundo de la radio y alentar la esperanza de que esa experiencia se pudiera converir en un medio de vida.
Muchos nombres quedaron por el camino desde aquel lejano 17 de octubre de 1971 cuando los pocos habitantes de la frontera sintonizaban por obligación la frecuencia inicial de C.V 148.
Lentamente y sin apuro la radio se fue convirtiendo en un vehículo de cultura y en un canal de opiniones que reflejaba de alguna manera el esfuerzo que realizaban sus funcionarios.
Por todo esto y mucho más para justificar el título de la nota ( Un Silencio que Duele) y señalar el dolor que este silencio causa entre sus numerosos oyentes.
El cariño de la población hacia la radio quedó demostrado durante 32 años, cuando en los aniversarios de la misma, la audiencia llegaba su punto más alto, mientras el estudio se llenaba de telegramas, flores y obsequios en reconocimiento a la labor desarrollada.
De esta manera la población local y de zonas adyacentes tenía la oportunidad de testimoniar su agradecimiento por el apoyo y el estímulo ofrecido permanentemente por Radio Chuy a todas las obras de interés popular que se emprendían en el norte rochense.
Para finalizar la nota las palabras de Atilio Francios en momentos de inaugurar C.V. 148 RADIO CHUY el 17 de octubre de 1971: "Tenemos la seguridad de que esta empresa, cuyos principales colaboradores son hijos de este pueblo, podrá avanzar en sus anhelos e inquietudes si todos somos interpretes de lo significa para una localidad tener su propia emisora. El tiempo, nuestro mejor amigo cuando sabemos utilizarlo, nos dirá en el futuro si hemos triunfado.
Para finalizar queremos recordar un axioma que dice que "para triunfar hay que vencer, para vencer hay que luchar y para luchar hay que estar preparado." El tiempo seguirá siendo el mejor amigo de Radio Chuy que deberá encarar una nueva etapa de su trayectoria periodística. En primer término reunir el dinero necesario, buscar colaboradores, contratar servicios, conseguir publicidad, ordenar la programación y ganarse nuevamente la confianza de la población.
Cuando se aprestaba a festejar sus 33 años de existencia (17 de octubre) la planta emisora y antena de Radio Chuy fue destruida por la insana actitud de algún demente que ha logrado acallar por algún tiempo una de las voces más señeras del periodismo fronterizo.
Al margen de los vaivenes y las dificultades naturales que ha tenido que soportar en los últimos años debemos agregar ahora este atentado sin justificación aparente que la mantendrá al margen por algunos meses.
Sin entrar en detalles donde podamos omitir nombres que desfilaron por distintos cargos, poniendo el hombro para que la empresa ocupara un lugar importante en el periodismo rochense queremos en cambio destacar la vocación, la responsabilidad y por sobre todas las cosas la pluralidad con que se manejaron siempre las informaciones brindadas.
Junto a la entrega sacrificada de muchos y que fuera el ideal de sus fundadores Atilio Francois, Ariel Pinho y Ulises Lovesio, estuvo siempre el esfuerzo de muchos periodistas que aportaron lo suyo con la esperanza de ganarse la confianza de la población.
En la actualidad la gente de la "Radio del enlace fraterno" enfrenta un nuevo desafío: solucionar los problemas generados y enfrentar una nueva etapa dentro del periodismo fronterizo. Radio Chuy fue la primera en trasmitir los acontecimientos locales "tirándolos al aire" con una vocación amateur y donde cada uno con conocimientos elementales de periodismo sentía la necesidad de ofrecer algo por el solo hecho de estar integrado al mundo de la radio y alentar la esperanza de que esa experiencia se pudiera converir en un medio de vida.
Muchos nombres quedaron por el camino desde aquel lejano 17 de octubre de 1971 cuando los pocos habitantes de la frontera sintonizaban por obligación la frecuencia inicial de C.V 148.
Lentamente y sin apuro la radio se fue convirtiendo en un vehículo de cultura y en un canal de opiniones que reflejaba de alguna manera el esfuerzo que realizaban sus funcionarios.
Por todo esto y mucho más para justificar el título de la nota ( Un Silencio que Duele) y señalar el dolor que este silencio causa entre sus numerosos oyentes.
El cariño de la población hacia la radio quedó demostrado durante 32 años, cuando en los aniversarios de la misma, la audiencia llegaba su punto más alto, mientras el estudio se llenaba de telegramas, flores y obsequios en reconocimiento a la labor desarrollada.
De esta manera la población local y de zonas adyacentes tenía la oportunidad de testimoniar su agradecimiento por el apoyo y el estímulo ofrecido permanentemente por Radio Chuy a todas las obras de interés popular que se emprendían en el norte rochense.
Para finalizar la nota las palabras de Atilio Francios en momentos de inaugurar C.V. 148 RADIO CHUY el 17 de octubre de 1971: "Tenemos la seguridad de que esta empresa, cuyos principales colaboradores son hijos de este pueblo, podrá avanzar en sus anhelos e inquietudes si todos somos interpretes de lo significa para una localidad tener su propia emisora. El tiempo, nuestro mejor amigo cuando sabemos utilizarlo, nos dirá en el futuro si hemos triunfado.
Para finalizar queremos recordar un axioma que dice que "para triunfar hay que vencer, para vencer hay que luchar y para luchar hay que estar preparado." El tiempo seguirá siendo el mejor amigo de Radio Chuy que deberá encarar una nueva etapa de su trayectoria periodística. En primer término reunir el dinero necesario, buscar colaboradores, contratar servicios, conseguir publicidad, ordenar la programación y ganarse nuevamente la confianza de la población.