Después del terremoto...
Escribe: Dr. Enrique Rimbaud
Vengo manejando desde el sur, acompañado de Gabriel, un amigo mexicano que nos esta visitando en plan de negocios, con interés en comprar ganado en nicaragua y con el que estuvimos hace un rato en Rivas, viendo los ganados de Alberto Caprotti, uno de los ganaderos mas importantes del pais, cuya hija es alumna de mi facultad.
Fue un viaje algo complicado, dado que intentamos salir temprano, pero como la noche anterior fue el cumpleaños de una de mis docentes, Luz, nos fuimos de parranda a bailar y sudar, y todo el mundo por la mañana estaba semidestruido, mas que una camioneta buscando pasajeros para un viaje, parecía una empresa de pompas fúnebres, cargando cadáveres desarreglados y mal entrazados&
Además de Gabriel, llevaba a mis profesores Marcia y Pedro, con cinco estudiantes hasta Granada, donde los deje en una finca, comenzando nuestro trabajo de investigación sobre Resistencia a Antihelmínticos en Ovinos Pelibuey, desde allí recogimos a Solon Guerrero, y nos dirigimos a Rivas a ver los ganados, unos hermosos novillos cruza Simmental con Brahman& mientras esperábamos, disfrutamos de unos jamones caseros con vino chileno&
Al regreso, como les contaba al principio, ya pasando la altura de la ciudad de Masaya, comencé a tratar de comunicarme con la rubia sin éxito, el teléfono me daba ocupado, y me decía que la línea estaba sobrecargada&. A las tres de la tarde!!! De un sábado!!! Insólito!!!
Unos quince minutos después, logro comunicarme, y siento la voz de la rubia alterada, diciéndome rápida y nerviosamente, te quiero colgar porque no quiero estar en la casa, hay un terremoto!!!! Y colgó!!!
Trate de analizar lo que me decía, yo estaba ya entrando en Managua, la gente caminaba sin prisa, había obreros trabajando a los costados de la carretera, no se veía movimiento anormal
alguno, nada inusual, asi que me dirigí al supermercado, mientras intentaba llamar a la rubia y a otros amigos inútilmente, realmente estaba sobrecargada la red en esos momentos&
Cuando entramos en el super, todos los comentarios se centraban en el terremoto, que donde fue el epicentro, que cuantos grados, que que terrible, que esto, que lo otro, y los funcionarios acomodando las mercaderías caídas desde las góndolas&
Asi que si, efectivamente hubo un temblor, consulte algunos empleados, que nerviosos me contaban que había sido terrible, nunca habían sentido algo igual y que la gente salio del lugar como despavorida, hubo desmayos, roturas de botellas, lastimados, etc.
Cuando llego a casa, la televisión pasaba los datos de ultimo momento, un terremoto del tipo trepidatorio, con tres replicas consecutivas, de 6.3 en la escala Ritcher, cuyo epicentro había sido en Rivas, justo de donde veníamos&
Veronica me comenta que los pisos temblaban y se conservaba el equilibrio con dificultad, en casa cayeron unos portarretratos, artesanías, cosméticos y casi no hubo daños, en general los daños en la población y en la ciudad fueron pocos y no se lamentaron vidas humanas, solo algunas construcciones en mal estado que se tumbaron, algunos postes, nada muy grave, solo la tensión de un pueblo que vive con el estigma del terremoto del 72, que destruyo la ciudad por completo, y estos accidentes generan muchos nervios y estrés colectivo&
Se organizo una red telefónico y televisiva de inmediato donde se recogieron datos de todo el país, tranquilizando a la población y advirtiendo las medidas a tomar en caso de que continuaran los movimientos geológicos&
La pobre rubia quedo muy asustada, no es para menos&
Pero, la vida continua, asi que nos pusimos a cocinar para comer algo los tres, mientras mirábamos el otro terremoto que tenemos ahora en casa&
Hace unos tres dias, unos alumnos me traen de tardecita un regalo, un mono araña, precioso, al que le pusimos de nombre Chuen& la convivencia de entrada no es fácil, porque entre el y la rubia se han pegado varios sustos& pero es divino&. Lo destinamos a vivir en un árbol que tenemos en el fondo de naranja agria, con una cadena larga, desde donde hace mas de mil travesuras por minuto, advirtiéndonos que ahora eso es su reino y el lo va a decorar a gusto&
Se bajo del árbol y con la cola engancho las antorchas que yo tenia clavadas en el piso, y jodio tanto que las arranco, asi como las papayas que estaban creciendo silvestres, come bananas, pelándolas como un cristiano, pan, galletas, carne, queso, de todo& y es como un ser humano en miniatura&.
Realmente precioso&
No les conte que en mi oficina tengo también otra nueva mascota, una tarántula gigantesca llamada Paquita, que la tengo en un terrario y pasa su vida comiendo insectos de todo tipo con gran apetito&
Como ultimo cuento, para ponernos al día, les comento que a partir de la semana que viene vamos a tener un programa televisivo en una revista de la mañana, donde hablaremos de animales llevando los mismos al canal y comentando sobre los cuidados, sanidad y alimentación de los mismos&
Bueno, con estas noticias se despide, desde el país de los volcanes y los lagos, algo movido por los temblores
Enrique