Mientras la mayoría de los elegibles se tiran rosas, queda por allí perdido el plebiscito por el que deberá expedirse la ciudadanía, ese al que muy pocos le dan importancia suficiente. Quizás porque los dos candidatos con más posibilidades de ser nuestro futuro Presidente están de acuerdo con su aprobación.
No siembra discordias, por lo tanto no se habla de él., los que lo mencionan son quienes no están de acuerdo con su aprobación. Y nos espetan que no vamos a respetar a los inversores, que perdemos credibilidad, etc. etc. etc.
Debo reconocer que recién ayer supe que decidir al respecto, me costó mucho entender de que se trata, y a partir de allí optar por la opción de votar el sí.
Sinceramente dudaba, es que viví en Maldonado cuando el agua la proporcionaba O.S.E., y recuerdo el agua turbia, con sabor a tierra, y la contestación a nuestras protestas: es potable tómenla. Recuerdo las angustias al recibir la cuenta para pagar, es que el agua en Maldonado es cara por las tasas extras que allí se pagan: Saneamiento, zona balnearia, y los toma consumos que no pasaban y ponían "promedio ". Un año cuando al fin luego de mucho pedir, suplicar, pelear, y amenazar, logré que en mi presencia viniera el Encargado a tomar el consumo, estuve el resto del año sin pagar, a tanto había llegado lo que me cobraban de más.
En verano nos quedábamos sin agua tres por dos, y ni hablar cuando había tormenta. Luego vino URAGUA y el servicio se normalizó, los toma consumos cumplen su trabajo, en las oficinas el servicio es correcto.
Con el agua también tengo recuerdos de mi padre, tenía una casa en el Balneario San Luis de Canelones, el agua se sacaba de pozos, y el de casa era medio salobre. La habían hecho analizar y era potable, pero solo se podía usar para cocinar, ni mate podíamos tomar porque el gusto quedaba asqueroso. Nos bañábamos con ella, pero para el pelo había que usar agua de lluvia pues sino quedaba duro con la sal. Papá pagó varias veces la entrada del agua, que la O.S.E. pedía para intentar llevar la misma a San Luis, pero nunca llegó, mi viejo se fue sin verla. Pasados los años pusieron surtidores en algunas esquinas, pero el tendido para las casas no, era caro hacerlo y no había recursos para ello.. Hasta que una cooperativa ofreció el tendido desde unos tanques donde se potabilizaba, y por precios accesibles cada casa tuvo al fin, el agua potable en sus canillas.
Todo ello me hacía dudar, pues sin duda desde la órbita privada se solucionaron los problemas, pero....
En Maldonado el mayor problema es el saneamiento, es urgente que todo el departamento cuente con éste. Sin embargo URAGUA no está cumpliendo, según dicen los números no le dan. La compañía privada de La Barra "Aguas de la Costa" da buen servicio, pero los precios son inaccesibles, una locura total., hubo quejas de la forma que realizan la extracción del agua, del saneamiento ni se habla. . Claro para solucionar este problema no se necesita una reforma constitucional, sino autoridades gubernativas que cumplan con su cometido de exigir el cumplimiento correcto de los contratos. Este problema tiene solución sin necesidad que el agua sea explotada únicamente por organismos públicos. Además este problema no se soluciona tampoco con la reforma, pues nunca una nueva norma será retroactiva, es de orden en el derecho.
Todo este me decía en mis elucubraciones, sin embargo me decidía votar, y ello surgió luego de ver al película "Corporaciones" de Moore. Allí Moore nos habla de lo que ya sabemos, las corporaciones tienen más poder que los gobiernos. Y como es lógico las corporaciones son empresas privadas, donde sin necesidad de verlas desde la óptica de la película de Moore, no tenemos por qué asumir que necesariamente van a ser siniestras, son manejadas con objetivos de lucro. Eso le está sucediendo a URAGUA, da un buen servicio respecto al suministro de agua, pero los números no le dan, por ello no invierte en el saneamiento.
Y me pregunté: ¿ Si en Maldonado, Punta del Este y Piriápolis no dan los números, qué empresa privada va a invertir en el saneamiento de San Jorge en Durazno, o en Pueblo Andresito, por nombrar dos lugares de nuestro país, donde vive gente, poca, pero que tiene tanto derecho a tenerlo, como los que viven en Punta del Este o en Montevideo?
Las empresas privadas tienen como objetivo inmediato el lucro, y para obtenerlos es necesario el mínimo costo que maximice los beneficios, esa es la premisa de la actividad privada. ¿Es incorrecta, está mal, es delincuencia? No por supuesto que no, pero justamente por ser lícito que una empresa privada busque el máximo beneficio con el mínimo costo, no puede dejarse en sus manos un bien esencial para la vida. Y el agua lo es, caramba si lo es.
En estas épocas donde hemos descubierto que a diferencia de lo que sentíamos cuando yo era niña, el agua no es un bien infinito, es un bien que hay que cuidar, da la casualidad que nuestro país, que no posee minas de diamantes, ni petróleo, tiene grandes reservas de agua.
Esa riqueza increíble con que hemos sido dotados, debe conservarse dentro del patrimonio de los uruguayos, para que nosotros los administremos, y por encima de todo para que nunca nos falte, ni a nosotros, ni a los demás.
Y me puse a pensar que todos los problemas que recuerdo del agua cuando me fui a vivir a Maldonado, y más allá en el tiempo en el Balneario San Luis, no son porque la O.S.E. fuese una empresa pública, sino porque en este país no somos responsables.
Y es hora que lo seamos.
No hace falta vender las empresas públicas para que estas sean eficientes y eficaces, hay que administrarlas eficiente y eficazmente. Y para ello es necesario que los que en ella trabajan lo tengan claro, y que quienes las usan también.
Debemos entender los uruguayos, no solamente respecto al agua, que quien trabaja en una empresa pública tiene las mismas obligaciones respecto a su trabajo, que quien trabaja en un empleo privado. Y quienes les compramos los bienes que venden las empresas públicas, tenemos los mismos derechos y obligaciones, que cuando le compramos a una empresa privada. Asimismo es imprescindible que entendamos que cuando se eligen los gerentes y los directores de una empresa pública debe hacerse con el mismo criterio que cuando la elección es desde la órbita privada, se debe elegir los mejores, los más aptos, y ese criterio debe ser el único que debe primar.
Y los ciudadanos de este país debemos velar para que así sea.
El agua me lo hizo entender, pues es un bien demasiado precioso para dejarlo administrar por otros. La posible rentabilidad que de ella se obtenga, debe ser sin dudas del Uruguay y de los uruguayos, pero por encima de todo, dado la importancia que para la vida representa, debe ser cuidada con celo especial, por administradores cuidadosos que piensen en ella como lo que es, un bien esencial para la vida.
Ver artículos de la Constitución Nacional que se reforman