Año II - Nº 101 - Uruguay, 22 de octubre del 2004
 
- Promesas, promesas, y las podremos cumplir
- Atentado a Radio Chuy. Un silencio que duele
- El Agua
- El Paso del Bañado
- Después del terremoto
- Frontera Chui: Reclaman política sanitaria
- Acerca de los uruguayos en el exterior
- De una u otra manera

- Historias escritas, historias audiovisuales, simplemente historias

- Para llegar a Europa
- El gran inquisidor
- Anécdotas Bancarias: La seña universal
- Hurgando en la Web: La historia de los trolebuses de Montevideo
- El maravilloso nuevo mundo de las mascotas exóticas o no tradicionales
- Periodismo digital, último bastión de la libertad de prensa
- Deportivísimo
- Noticias de España
- La movida jóven de la semana
- Chile y Uruguay se destacan por el bajo nivel de corrupción
- Florida 2000: Segunda Parte
- Bitácora Política
- Bitácora Uruguaya
- Información Ciudadana
- La Cocina Uruguaya
- Rincón de Sentimientos
- El Interior también existe
- Olvidémonos de las Pálidas
- Las Locuras de El Marinero
- Cartas de Lectores

1 Campaa Mundial Seguridad en la Red

 
Mil cosas han sucedido durante toda una vida de trabajo. Sucesos jocosos, de irresponsabilidadtonterías, en fin, aconteceres que palpitan sentimientos y actitudes.
En una anécdota nos toca ser héroe, y en la historia siguiente somos infractores, representamos la inocencia y al instante conformamos el personaje que ha transgredido disposiciones superiores.
El anecdotario debe ser así, no con ánimo de sobresalir, sino con ánimo de ser sincero. Las cosas sucedieron y así las contamos. Aquí van mis historias, muy sencillamente narradas, en las que me tocó intervenir en todo el espectro de actitudes.
Los personajes que en ellas intervienen son reales, a veces son nombrados pero muchas veces he preferido dejarlas en el anonimato o con nombres supuestos, totalmente seguro de que al leerlas, cada uno de ellos verá y comprobará la sinceridad de mis narraciones.

LA SEÑA UNIVERSAL

Estábamos con Pedro en el viejo Aeropuerto Internacional de Carrasco.-

Me tocó en suerte trabajar varias veces con él, cosa que siempre me resultó grata, porque a su lado el trabajo nunca era extenuante. Pedro, era como yo, del Interior, él un canarito de Cardona y yo un canarito de Rocha. Hacía poco que trabajaba en el Departamento de Tesorería del Banco, y se hacía querer, pues tenía muy buena onda, y como he dicho en otras narraciones, poseedor de un excelente sentido del humor..-

Esa tarde la tarea venía complicada sobretodo con la salida y llegada de aviones que aglomeraban mucho público frente a las cajas.-

El pasajero se acercó al Banco, efectuó su operación de cambio y le habló a mi compañero Pedro:-

-Thank you very much... ¿Can you tell me where is the bathroom, please?

Pedro me miró... no sabía nada de inglés...

Le dije&- "te pregunta si puedes decirle dónde está el baño"...

Se dirigió al inglés y con su mano derecha abierta le indicó..."para allá"... y luego llevando su índice a la nariz pareció decirle "siga por allá que el olor lo lleva solo".-

El hombre captó el universal idioma de las señas, pues largando una sonora carcajada mostró su mano derecha cerrada con el pulgar hacia arriba.-

Lo había entendido correctamente...

Eran las cosas de Pedro, esas salidas espontáneas, que provocaban siempre la hilaridad de quienes teníamos oportunidad de charlar y compartir el trabajo con él.