|
LA DECISION DE BATLLE
|
|
|
Por Roberto Bogorja
|
Desde la semana pasada que el Diputado Barrera venía anunciando en nombre de la agrupación, que dicho cargo se le ofrecería a Batlle, hecho que culminó con la aceptación del líder para ocupar el mismo. Luego se mencionó que se le ofrecería a Atchugarry el tercer cargo, a lo cual éste declinó sin dar mayor explicación.
Porque al hombre a quien se le atribuye la excelente conducción de la economía a posterior de la peor crisis financiera, quien fue propuesto como candidato presidenciable por el propio Batlle, quien goza de una buena popularidad, así como el respeto y la simpatía de los sectores políticos, no se lo tomó en cuenta en su justo valor.
Es que el segundo puesto le fue ofrecido a Juan Justo Amaro. Parece que el viejo líder Batllista de Florida, fue quien proporcionó mayor cantidad de votos durante las internas, y por tanto reclamó su lugar. Otros dicen que es en premio a tanto tiempo de apoyo.
|
|
 |
Pero también Batlle se encerró dentro de la lista pues designó como primer suplente al actual ministro de economía, Isaac Alfie.
Para algunos comentaristas ese tercer puesto le fue ofrecido por cuanto Atchugarry, no se jugó por Batlle, pues no quiso ser el candidato presidencial.
La razón principal es que quienes hoy están dominando la interna quincista son el mismo grupo de ministro de la línea dura liberal, el propio Alfie, Gurmendez, Villar, Aguirezabala, Bordaberry, entre otros.
Y con respecto a Bordaberry dijo el senador Mujica, "llego ayer y ya tiene el aire de patroncito". Lo que no mencionó Mujica, pero lo dio a entender es que el mismo es "hijo de tigre".
Claro está que es la misma causa por la cual se realizó el cambio ministerial, en su momento. Atchugarry es un hombre político, que antes que nada sabe que la conducción económica no pasa sólo porque cierren los números. Sino que la economía está al servicio de la gente, y cuando hablamos de la economía pública, debe estar al servicio del pueblo. Para los de la línea liberal la economía debe cerrar sus números incluso a costa de la gente, y fundamentalmente favorecer los intereses sectoriales propios.
Esa es la actual política económica del gobierno, y fue demostrado en las elecciones internas, la gente le dio el espaldarazo a aquellas tendencias progresista que tienden a tratar de favorecer a la gente.
Por tanto las palabras atribuidas a un alto funcionario estatal lo dicen todo, "con esto nos vamos al bombo".
|
|
|