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Año II - Nº 63 - Uruguay, 30 de enero del 2004

La pelota pa' delante
Otra vez a las andadas
Globalización
Secuestros a la uruguaya
Indocumentados
¿Discriminación en Tienda Inglesa?
Dejando Granada
Sucedió en España
Chairando ideas
Uruguayo inventó un corazón artificial
Recordando a Julián Murguía
Hurgando en la Web
Nueva oleada de despidos en la grandes empresas mundiales
Antisemitismo, hoy
No a las aspiraciones argentinas
Ojos Uruguayos en Brasil
Rincón de Sentimientos
El Interior también existe
Olvidémonos de las Pálidas
El Marinero
Correo de Lectores
Humor Uruguayo

 
 

 

ANTISEMITISMO HOY : OPINION DE UNA AUTORIDAD MUNDIAL
Por Egon Friedler
Colaboración de David Karp

El Prof. Yehuda Bauer, nacido en Praga en 1926, es uno de los historiadores del Holocausto más prestigiosos a nivel mundial. Inmigrado a Palestina en 1939 participó en la Guerra por la Independencia de Israel, obtuvo su primer título universitario en Cardiff, Inglaterra e hizo su doctorado en la Universidad Hebrea de Jerusalén en 1960. Ocupó importantes cargos académicos en Israel tales como la dirección del Instituto de Judaísmo Contemporáneo de la Universidad
Hebrea, la dirección del Instituto Internacional Vidal Sassoon para el Estudio del Antisemitismo y la dirección del Instituto de Investigación del Holocausto de Yad Vashem. El Prof. Bauer vivió muchos años en un kibutz lo que no interfirió con su carrera académica y es uno de los ideólogos más reconocidos del judaísmo humanista secular.

El Prof. que es considerado, uno de los conocedores más profundos de la historia del antisemitismo en el mundo, es autor de 14 libros, el último de los cuales “Rethinking the Holocaust” (Repensando el Holocausto) publicado en inglés por Yale University Press en 2001, ha tenido un gran eco en los círculos académicos de Occidente.

El Prof. Bauer tiene dos hijas y actualmente está radicado en Jerusalen. Lo que sigue es un reportaje al Prof. Bauer realizado por vía electrónica.

Pregunta : Algunos analistas creen que el antisemitismo de hoy puede compararse al de la propaganda anti-judía del nazismo en la década del treinta. Cuál es su opinión acerca de las diferencias y similitudes entre ambos?

Respuesta : El antisemitismo hoy asume formas diferentes. En el Occidente, o sea en Europa y en los Estados Unidos, excluyendo a las comunidades musulmanas en Europa, es fundamentalmente un fenómeno intelectual y de clase media. Ningún gobierno occidental lo ha adoptado. Su disparador ha sido el conflicto del Medio Oriente pero sus raíces son más hondas. Hay grupos e individuos neo-nazis, pero son marginales. Es un antisemitismo anti-israelí, que ve a Israel como al judío colectivo y va mucho más allá de una crítica legítima de la política israelí y niega a los judíos el derecho a la independencia colectiva. Estos elementos son muy diferentes a los de los años treinta, aunque por supuesto existen algunos aspectos de continuidad, siendo el principal el de culpar a los judíos como la principal causa de los males de hoy. Sin embargo, en un análisis general, yo diría que si bien existen aspectos de continuidad, las características esenciales del antisemitismo occidental de hoy son diferentes a las del de los años treinta.

P. : Ha sido probado que los ataques antijudíos más violentos en Europa y especialmente en Francia fueron perpetrados por jóvenes musulmanes. ¿En qué medida es el antisemitismo europeo una consecuencia de la emigración islámica a Europa?

R : Es necesario diferencias entre violencia antisemita y atmósfera y propaganda antisemita. La violencia ha sido causada en la mayoría de los casos por jóvenes musulmanes radicalizados, habitualmente del Norte de Africa, y es en gran parte resultado de su precaria situación económica y social, especialmente en Francia y Bélgica. El conflicto del Medio Oriente es un disparador y un elemento unificador. Para los jóvenes es un elemento de identificación con otros musulmanes y con los palestinos. Ellos ven a los israelíes-judíos como opresores coloniales. Sus emociones son fuertes, su bagaje ideológico es débil y por ello les resulta muy fácil (mal) interpretar el Islam. El antisemitismo social de los franceses, ingleses, belgas, holandeses nativos y particularmente de sus “clases ilustradas” es probablemente mucho más peligroso y no se manifiesta por acciones anti-judías violentas.

P : Algunos analistas consideran que la ola de antisemitismo en Europa y en el mundo árabe e islámico solo es una derivación daae la guerra palestino-israelí y que se irá diluyendo cuando el conflicto se vuelva menos agudo y comience a encaminarse hacia una solución. ¿ Cuál es su opinión al respecto?

R : El antisemitismo en Europa ( y en Estados Unidos) tiene raíces muy profundas y siempre está latente. Hace erupción, como ahora, cuando hay un disparador. Ahora el disparador es el conflicto palestino-israelí. Si el conflicto se solucionara o al menos se redujera en intensidad, el antisemitismo occidental disminuiría, sin duda, pero no desaparecerá. Probablemente vuelva a tener un nuevo estallido, en algún momento en el futuro, a no ser que las fuerzas sociales movilizadas en su contra sean mucho más poderosas de lo que lo son actualmente.

P : Hoy en día hay antisemitismos de la izquierda y la derecha. Mientras el tradicional antisemitismo de la derecha parece haberse debilitado, el antisemitismo de la izquierda da la impresión de haber crecido. Porqué?

R : El antisemitismo de izquierda es parte de una tendencia anti-globalizadora, anti-racista, anti-colonialista y generalmente anti-colonialista ( aunque no existen colonias y el movimiento anti-globalización es por sí mismo un fenómeno de la globalización y por supuesto ninguno tiene otra propuesta que el capitalismo para la vida económica deln planeta). Se deriva de una comprensible insatisfacción con las cosas tal cual son actualmente. La imagen del judío como causa de todos los males está profundamente arraigada en la sociedad cristiana, a pesar de cambios positivos en el catolicismo y el protestantismo. El trato dado a los palestinos por Israel brinda una oportunidad para manifestar abiertamente esta profunda hostilidad cultural y se condena a los judíos-Israel (no se hacen diferenciaciones) con un actitud mucha más dura que a las matanzas mutuas en Cachemira, Sri Lanka, Burundi o Bosnia. La comparación de Israel con el nazismo es una forma de librarse de los sentimientos de culpa por la Shoah. Obviamente es un signo de antisemitismo.

P : El mundo cristiano, tanto católico como protestante, ha cambiado muchas de sus actitudes hacia los judíos. ¿Puede considerarse a la Iglesia Católica y a las Iglesias protestantes como aliados potenciales en la lucha contra el antisemitismo? ¿ En que medida puede considerarse que sus actitudes son sinceras?

R : Las decisiones y declaraciones contra el antisemitismo en ambas comunidades religiosas todavía ( ! Todavía!) no han penetrado en la masa de creyentes. Sin embargo, los voceros oficiales tanto de los católicos como los protestantes (aunque no todos) han aceptado un enfoque anti-antisemita. Sin duda son aliados, quizás los católicos aún más que los protestantes, porque su posición es resultado de un análisis mucho más profundo. Sin embargo, en ambos casos hay limitaciones.

P : ¿Ve Vd. al Islam como a una fuente principal del antisemitismo o lo ve como una cruda explotación del la religión con propósitos políticos?

R : El Islam no es una fuente principal y ni siquiera importante del antisemitismo. Hay tradiciones anti-judías en el Islam y sin duda son fuertes, pero por sí mismas no constituyen un peligro inmediato. Sin embargo, el antisemitismo europeo ha penetrado en el mundo musulmán y ha tenido aceptación general. El Islam no-radical está siendo lentamente penetrado por el Islam radical. El Islam radical es desde mi punto de vista un fenómeno moderno, que antecede a la ocupación de los territorios en 1967 por lo menos por unos 17 años y su orientación es claramente anti-judía. Ve a Israel como al judío colectivo y lo considera la punta de lanza de Occidente. Por lo tanto es una amenaza que debe ser eliminada. Además, ve a judíos como al enemigo principal, que controla a Occidente, especialmente a los Estados Unidos y hace llamados explícitos a su aniquilamiento. La actitud tradicional del Islam que concedía a los judíos en el mundo musulmán el status de minoría protegida pero sin derechos, no es válida para los radicales. Ellos tienen una actitud claramente genocida y representan un peligro real y concreto para el pueblo judío. Mientras el antisemitismo occidental es sin duda peligroso, no amenaza al pueblo judío con la destrucción física. El Islam radical sí. Es evidente que solo puede ser combatido en alianza con los musulmanes no radicales, quienes, naturalmente, son el primer blanco del odio de los radicales.

P : Algunos periodistas han hablado de una especie de paralelismo entre el antiamericanismo y el antisemitismo.¿Está Vd. de acuerdo con esta tesis?

R : No se trata de un paralelismo. Las actitudes antiamericanas y el antisemitismo son parte de un mismo fenómeno de oposición a las tendencias globalizadoras. Los judíos son vistos como un instrumento de las aspiraciones hegemónicas de los Estados Unidos. Es un hecho que hay varios judíos actualmente en el gobierno norteamericano, pero los líderes son Cheney, Rumsfeld, Rice, Bolton y otros. Hay judíos sobre todo en los círculos demócratas. La estigmatización de los judíos en la administración Bush y solo los judíos, Wolfowitz, Perle, Feith – pone en evidencia el carácter definidamente antisemita de esta postura anti-norteamericana.

P : Algunos de los críticos más severos de Israel son judíos. ¿ Ve Vd. sus actitudes como expresiones de auto-odio o piensa que sus argumentos son legítimos?

R : No.Yo también tengo una posición muy crítica hacia la política del gobierno de Israel. Pero Israel no es solo su gobierno, asi como Argentina y Uruguay son mucho más que sus respectivos gobiernos. Se puede ser muy crítico de la posición del gobierno argentino y ser al mismo tiempo un patriota argentino. Para algunos, solo un crítico del gobierno es un verdadero patriota. Sin embargo, cuando alguien, judío o no judío niega a los judíos el derecho a su independencia nacional (mientras reconoce este derecho a todas las nacionalidades y solo la niega a los judíos) su actitud es indudablemente antisemita.

P : Las tendencias anti-israelíes y antisemitas han crecido de manera alarmante entre intelectuales y académicos en Occidente. ¿ Cómo se explica este fenómeno y cómo puede lucharse contra él?

R : En Occidente, creo en el contraataque permanente : en la condenación pública de los ataques antijudíos. No hay que temer a las palabras. Hay que llamar a los atacantes, neo-nazis, antisemitas, reaccionarios disfrazados de progresistas y añadir al ataque a los atacantes cifras y hechos. Nada de disculpas ni de defensas. Nada de lamentaciones y protestas acerca de nuestra inocencia. En esto no valen los guantes de seda.

P : El antisemitismo ha sido definido como el odio más largo de la historia. ¿Cree que podrá desaparecer en algún momento en el futuro?

R : Yo no creo que la gente nazca antisemita. Es un fenómeno cultural adquirido que puede ser “desaprendido” del mismo modo que puede ser aprendido en la infancia. Dos fenómenos pueden llevar a su debilitamiento o incluso a su desaparición : uno, el surgimiento de4 una vigorosa sociedad pluralista que considere a una multiplicidad de grupos con sus propias culturas y peculiaridades como valores positivos para toda la sociedad (tal como el multiculturalismo en Australia, por ejemplo, y también en cierta medida en los Estados Unidos) ; dos, una continuación del cambio radical en el cristianismo que termine con el dogma católico “extra ecclesiam non est salus” (no hay salvación fuera de la Iglesia) – un acontecimiento que permitiría la igualdad básica de todas las creencias. El cristianismo en sus tradiciones antijudías influye sobre sociedades no religiosas, incluso ateas, debido que los códigos arraigados en la sociedad siguen activos más allá de su origen. Sin embargo, un cambio básico, podría desarraigar el fenómeno del antisemitismo en sociedades cristianas y ex-cristianas. Pero el islamismo radical no puede ser encarado de esta manera. Debe ser combatido con el apoyo crucial de los no-radicales y tengo la esperanza de que esto pueda concretarse.