Desde el baúl de los recuerdos:
el "tano" Podesta!!!
Escribe: Dr. Enrique Rimbaud
Tengo una amiga, a la sazón uruguaya pero que vive en México, que dos por tres me revuelve el hígado haciéndome decir o sentir cosas que he olvidado, pienso a veces que se ha transformado un poco en mi conciencia, como en esos dibujitos animados cuando se para en un hombro la conciencia y en el otro los malos pensamientos…
Estos dias, hablando del General, su fallecimiento, y su vida, me trajo como ejemplo a uno de los grandes de la Medicina Veterinaria, ya fallecido, el Dr. Marcos Podesta, o como cariñosamente todos lo llamábamos, el “tano”…
Mientras era estudiante, tenia un intercambio epistolar muy fluido con Marcos, yo le escribía como uno de los delegados de la Asociación de Estudiantes de Veterinaria, y el me enviaba sus cartas, sus artículos, firmando siempre al final con esa frase tan enorme del Che: “el presente es de lucha, el futuro es nuestro…”, cada carta de el te inflamaba, te llenaba de gozo y de ganas…
Debo decir, que con la profunda y reiterada lectura de esas cartas, sus artículos, y las charlas mantenidas con los que se decían orgullosamente ex alumnos o compañeros de ruta del “tano”, mi concepción de la medicina veterinaria fue cambiando, y con ella, mi propia cosmovisión del mundo, tan radical era en sus esquemas, en sus conceptos, que solo podías estar con el o contra el, y estar en contra de el, era negar el rol del medico veterinario en la era del hombre nuevo, en el desarrollo de nuestro pueblo, en su esencia…
A veces me pregunto porque siento lo que siento, porque pienso lo que pienso, porque hago lo que hago, y evidentemente, tanto el “tano”, y aquí viene lo difícil porque uno siempre se olvida de alguien, pero hay que hacerlo asi, como Julito Garcia Lagos, Mariano Carballo, el Juancho Mari, el “Pelado” Cuenca y tantos otros, han influido en mi visión de la medicina veterinaria y de la vida en si misma…
Por supuesto que todos son cuestionables, como yo mismo, pero no se cuestiona a quien no hace, y hay que tener el valor de hacerlo…
Un buen día, cayo la dictadura en Uruguay (a esta altura de mi vida decir que la derrotamos me suena muy altanero... y equívoco), regresaron las instituciones a sus carriles normales, volvió el Tano como docente a Uruguay, yo lo ultimo que hice como estudiante fue su campaña para el decanato, cosa que logramos pese a todos, luego me gradué y me convertí en docente universitario tras ganar un concurso de meritos...
Años después, en una salida con estudiantes, lo invite para que me acompañara, y el, interesado según me contó en el estilo que yo daba clases incluyendo practicas y en el campo, me acompañó, cuando lo presente, dije que era de los expertos mas grandes del mundo en clínica de rumiantes, que era un lujo para nosotros que nos diera clases, y que por ello se encontraba con nosotros (estábamos viendo un caso bien difícil de intoxicación en ganado lechero con Gamba rosa), el se levanto, y hablándole a los estudiantes con voz clara y señalándome, dijo, el se acaba de describir a si mismo, asi que guardémosle respeto a un gran docente y escuchémoslo...
Les confieso que al inicio me dio cosa, temblé un poco, me confundí, pero luego comprendí "su legado", su respeto, su grandeza, y continué la clase, cuando termine, vino hacia mi y me abrazo... y me dijo, sin lugar a dudas, y sin haberte jamás dado clases, tan solo unas cartitas, sos el mejor alumno que he tenido!!!
Unos meses mas tarde lo perdíamos irremediablemente…
Pienso, y capaz que el sombrero nos queda grande, que si en cada acción que cometemos ponemos un poquito de el, su vida trascendera, mas allá de la historia…
Un brindis por uno de los grandes!!!
Salve tano!!!