Año II - Nº 80 - Uruguay, 28 de mayo del 2004
 
- Los derechos humanos y los hipócritas de siempre
- ANTEL discrimina las páginas uruguayas
- El ojo tuerto de Europa
- El Legado del maldito F.S.L.N.
- "BRUJULA", periodismo liceal
- Carta a un hijo ciego
- ENTREVISTA: Mientras haya un deudor que no pueda pagar, la crisis financiera sigue

- Somos todos pecadores

- La guerra la gano yo
- La politización del tema
- El árbol de papaya.
- Anécdotas Bancarias: El llamado fatal
- Onanismo político en Uruguay
- Así somos
- Hurgando en la web
- La llegada de pistola
- Chairando Ideas
- La portera negra
- Se nos viene la noche. Adios al veranillo
- Día del Desafío
- Información Ciudadana
- La Cocina Uruguaya
- Rincón de Sentimientos
- El Interior también existe
- Olvidémonos de las Pálidas
- Las Locuras de El Marinero
- Correo de Lectores

 
¿O quiere que le mienta?
Se nos viene la noche;
adiós al veranillo

por Raúl Legnani

En pocos días va a finalizar, para tristeza de todos, el veranillo optimista que ha ganado a muchos en los últimos meses. Todo porque volverán a subir las tarifas de la energía eléctrica y el precio de los combustibles.

Es verdad que muchos factores externos están jugando negativamente: alocada suba del petróleo, falta de lluvias abundantes sobre nuestro territorio y la zona sur de Brasil, recorte de los envíos de gas por parte de Argentina, quien quedó atrapada por las maniobras de las trasnacionales de ese rubro.

Si esta suba, más que anunciada desde hace meses, no llegó antes es porque el gobierno del doctor Jorge Batlle se ha estado manejando con lo que podríamos llamar “tarifas electorales”. Es que el Presidente, más los directores colorados y blancos de UTE y ANCAP, quisieron creer que este día no iba a llegar nunca y que se podía seguir, por los siglos de los siglos, con las tarifas congeladas.

Para explicar esta actitud, se hace imposible encontrar un solo argumento racional. ¿Porqué no se subieron antes las tarifas y el precio de los
combustibles? ¿Por qué no se recurrió a la población para disminuir el consumo de energía? No se hizo nada porque se pensó que el mercado petrolero iba a tirar abajo los precios, cosa que no ocurrió. Pero a la vez no hubo recortes en el consumo, porque si ocurría eso se volvía a la época de Jorge Pacheco Areco, en que se vivía de apagón en apagón, sin carne en las carnicerías y comiendo pan de sorgo.

Hoy hay carne en las carnicerías pero no se puede acceder a ella por los altos precios; hoy el pan es de trigo, pero los salarios y la ocupación están muy por debajo de la época de Pacheco. Con casi un millón de pobres, según el Instituto Nacional de Estadísticas, y con las nuevas subas en las tarifas, que van repercutir negativamente sobre otros rubros, los próximos meses serán muy duros, extremadamente duros para los uruguayos. Y
eso va a incidir en el resultado electoral, dependiendo de qué partido político es capaz de canalizar el descontento popular en el camino a las urnas. Para el Partido Colorado, el desafío se parece a un imposible.
Material extraído de LA ONDA® DIGITAL -