Año II - Nº 80 - Uruguay, 28 de mayo del 2004
 
- Los derechos humanos y los hipócritas de siempre
- ANTEL discrimina las páginas uruguayas
- El ojo tuerto de Europa
- El Legado del maldito F.S.L.N.
- "BRUJULA", periodismo liceal
- Carta a un hijo ciego
- ENTREVISTA: Mientras haya un deudor que no pueda pagar, la crisis financiera sigue

- Somos todos pecadores

- La guerra la gano yo
- La politización del tema
- El árbol de papaya.
- Anécdotas Bancarias: El llamado fatal
- Onanismo político en Uruguay
- Así somos
- Hurgando en la web
- La llegada de pistola
- Chairando Ideas
- La portera negra
- Se nos viene la noche. Adios al veranillo
- Día del Desafío
- Información Ciudadana
- La Cocina Uruguaya
- Rincón de Sentimientos
- El Interior también existe
- Olvidémonos de las Pálidas
- Las Locuras de El Marinero
- Correo de Lectores

 

CARTA A UN HIJO CIEGO
por Juan M. Ramos

Hola Diego, ¿cómo amaneciste hoy?... ¿Sabes que después de cinco años, te veo mucho mejor? ,te veo lindo, alegre, con una sonrisa que me dice que tu sí llegas a Dios…
Parece mentira; cuando desgraciadamente te tocó pasar por esto, pensé que me moría, pues no sabía como decírtelo; parece mentira pero hoy eres tú el que me hace vivir, pues yo me terminé sufriendo por ti, no se como sucedió pero se me fue terminando el mundo, las estrellas no brillaron más, mi corazón dejó de latir; ya nada era igual.
Diego, algún día me tienes que explicar como hiciste, para que no me muriera, para que siguiera viviendo por ti, para que no me doliera tanto ese dolor, que, por desgracia, me caló hasta los huesos …y no me puedo recuperar…
Siempre me acuerdo cuando íbamos a pescar, junto al arroyo, te acuerdas ¿ …siempre estabas jodiendo…"Papi, esta carnada quedó mal, el pescado se va a dar cuenta que está el anzuelo…"; y jamás pescado alguno se dio cuenta de que tu caña era chiquita, de que tu anzuelo brillaba, tal vez designio de Dios, pues él siempre te protegió y tal vez te
dejaba disfrutar de tus logros de niño, pues tenía un designio contigo, que sería mi muerte.
Hay momentos que me gustaría invitarte a pescar nuevamente, pero tengo mucho miedo, no se como vas a reaccionar, que me vas a decir, si lo vas a tomar como lástima o que verdaderamente tengo ganas de ir a pescar como otrora.
Mira, que te parece si un fin de semana de éstos nos preparamos algo de comer y tempranito, nos largamos para la Barra y tiramos unos lineazos ¿…,no te preocupes que yo me ocupo de encarnarte el anzuelo y de tirar, ahora el resto, lo haces tú, porque no quiero pasar vergüenza ;volver con las manos vacías de una pesca, es jodido ¡¡¡
Mira, yo encarno, tiro y tú pones la suerte, y así nos traemos algunas roncadoras y tenemos para cargar a los mellizos y a Mami…
Bueno, yo armando una pesquería y no sé si tu puedes ir; porqué sería un domingo de mañanita y el domingo de mañanita es difícil no encontrarte horizontal hasta pasado el mediodía ¡¡¡;pero de todas maneras, podemos arreglarnos, no salen el sábado y la invitamos a tu amiga ;por ahí sabe algo de pesca y aprovechamos para llevar sartén y garrafa y que ella se encargue de freír la majuga, no ¿…Te acuerdas ¿…nos dábamos las panzadas de majuga frita a la orilla del arroyo¡.Que lindo todo aquello…te acuerdas los cuentos a Mami, que fue tanto lo que sacamos que nos aburrimos de comer y le trajimos "por si le gustaban"…Y la vieja freía todo el balde de majuga, en base a rezongos y negativas:"…!que nunca más me traigan esta
chanchada, que queda todo sucio de pescado, que Ustedes están de vivos"…Y la invitabas a probar y comía haciendo cara fea, pero saboreando y decía;"se deja comer¡"…
Che ¡ soy un imbécil….hay momentos que se me va la mano, me olvido que ya eres un hombre y que tendrás tus cosas y tus actividades, que no tienes porque estar a mi disposición, como antes, cuando eras niño, cuando aún ni soñábamos que iba a pasar lo que pasó…
Discúlpame, espero que, si algún día te vienen ganas de pescar ,no dudes en llamarme, hijo, te estaré esperando, con todo pronto, todo como quedó en aquel verano del 97,cuando no pude ver por ti y por mí…Gracia Diego, por seguir viendo el mundo desde tu corazón, pero para mí…
MACHURITA