" Haz de Internet una gran plataforma de comunicación, no la conviertas en una cloaca de maldad" preHacker.Hacker Digital.
Año II - Nº 77 - Uruguay, 7 de mayo del 2004

Se nos vienen las internas!!!!
3 de mayo, día de la Libertad de Prensa
Elecciones Internas
Chairando Ideas
La poesía de Rondan Martínez
Balneario Barra de Valizas
Ojos Uruguayos en Brasil

Locuras de un fin de cuatrimetre...

No podemos tapar el sol con un dedo
Sucedió en España
¡Qué atrevidas estas mujeres!
Filman "Diario del Nuevo Mundo"
Dos oportunidades para milonguear con Nasser
Así somos
Hurgando en la web
La Fé, desde el punto de vista del judaísmo
Si está pensando en mascotas, ¿Por qué no un Caterpillar?
Anécdotas Bancarias: El Préstamo
¿Se asusta de lo que vió o del futuro que va a venir?
La guerra preventiva llega a Internet
El Poder
La Cocina Uruguaya
Rincón de Sentimientos
El Interior también existe
Olvidémonos de las Pálidas
Las Locuras de El Marinero
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EL PODER

Desde que el hombre existe, desde que la criatura hombre surgió como consecuencia de la manifestación de una Idea del Uno, del Creador, el Poder le acompaña marcando sus pasos, dirigiendo su camino, para que se convierta, con el tiempo, en lo que el Uno soñó.
El hombre nació por el Poder y para el Poder. Surgió del Poder con la finalidad de que un día él pudiera manejar el Poder.
Al principio el hombre identifica el Poder en todo lo que le rodea. Se siente pequeño en manos de grandiosas fuerzas, temeroso de los dioses, a los que identifica con los Elementos, con los planetas, con el sol, con la luna.
A medida que va evolucionando, y en la medida en que comienza a usar su mente y realizar sus propias creaciones, va perdiendo el respeto a los dioses y desarrollando su propia autoestima. El Poder que le rodea va poco a poco siendo sustituido por el poder que él ejerce sobre la materia, por el dominio y uso que hace de ella.
Así, poco a poco va conociendo, e incorporando, el poder de las formas y desligándose del Poder interno, del Poder del espíritu, olvidando que sólo existe un Poder y que el poder de la materia es tan sólo una mínima expresión del auténtico Poder, el que le creó y el que le dirige hacia un fin.
Pero no por ello se ve libre del auténtico Poder, y éste sigue actuando y mostrándole temporalmente quién es y qué lugar ocupa en la creación, aunque el hombre está cada día más y más engreído, más y más absorto por el poder que maneja y que en algunos casos le hace sentirse como si fuera un "dios".
Pero cuanto más "alto" sube más dura es la caída, porque se olvida siempre de lo fundamental, y es que para que la mente cree formas sabias y útiles necesita estar conectada al verdadero Poder, necesita ser Una con la Mente del Uno.
Así, llega el tiempo en el que el hombre debe volver a mirar a su alrededor y buscar las señales que le identifiquen con el verdadero Poder. Y es sencillo, porque ahora, como antes, como siempre fue, el Poder se manifiesta a través de los 4 Elementos, el Fuego, el Aire, el Agua y la Tierra.
Ellos cuatro, más el 5º Elemento, constituyen la base del Poder expresándose para el hombre, ahora y en el futuro. Y todos, absolutamente todos los acontecimientos que vive el ser humano, están marcados por alguno de los Elementos o la combinación de ellos.
Y en esos acontecimientos siempre hay implícita una enseñanza, una lección que aprender, porque el hombre se alejó inconscientemente de la Fuente de la Vida y ahora debe volver, regresar, a su Origen. Pero el regreso es, a veces, traumático, pasa por el sacrificio, por el dolor, porque sólo así las enseñanzas quedan grabadas en lo más profundo de la mente, y sólo así las lecciones son aprendidas.
Y en este tiempo el Poder ha decidido que el hombre debe volver al auténtico camino, renegar de los falsos "dioses", reconocer al Uno, a su verdadero Creador, y todos unidos caminar hacia el fin, que es el principio, la Idea original en la Mente del Uno.
Es como si el tiempo en el que al hombre se le hubiera permitido "experimentar", "jugar con fuego", se hubiera terminado, y ahora queda recoger las enseñanzas de lo bueno y de lo malo realizado.
Todo lo que sucede, absolutamente todo, son los efectos de las causas generados por el hombre mismo. Mientras se pierda el tiempo con acusaciones, echándose la culpa los unos a los otros, no se aprenderá la verdadera lección. Y ésta, por muy dura que sea, debe de ser aprendida, porque si el hombre está destinado a manejar el Poder del Uno, debe antes convertirse en un digno y merecido exponente de ese Poder.
Y el Poder ya ha descendido al lugar donde los hombres deben ascender para recogerlo.
Las cinco expresiones de los 4 Elementos más Uno, ya han sido depositadas formando la manifestación del Poder en el plano físico, del verdadero Poder.
Su presencia ya se nota. Su vibración altera y modifica las bases del "poder" reinante. Su fuerza hace que todo sea removido.
Este es el tiempo en el que el verdadero Poder es manifestado para recordarle al hombre quién es, de dónde viene y a dónde va. Y no habrá nada ni nadie que pueda impedir tal manifestación, porque lo que Es está por encima de las pretensiones humanas, de sus egoísmos, de sus ambiciones.
Que nadie se engañe. El verdadero Poder se manifiesta y el hombre debe volver al Origen. Lo que fue volverá a ser.
Las respuestas no están en lo que sucede, sino en lo que originó lo que ahora sucede.
Y todo es porque el hombre se olvidó del verdadero Poder

Editorial de Revista Fusión