Que espero de estas elecciones
por Daniel Rocca (*)
Faltan pocas semanas para un nuevo encuentro en las urnas, y los candidatos están poniendo toda la carne en el asador hasta aquella que todavía no tienen.
¿Que seria una campaña sin promesas?, no sería una campaña política, el juego de los candidatos es el de dar esperanza por un país mejor con posibilidades de futuro prospero, todo sea para elevar las encuestas y ganar un voto más, esas jugarretas son ficha repetida en cada elección, no es por criticar la forma de llevar a cabo dicho juego y el solo hecho de dar palos por que si , pero en todo esto están los oportunistas que por un boto te lamen los pies y es recíproco porque cuando hay que pedir un mangazo este momento es ideal y oportuno; que si me conseguís unos viajes de tierra <<por decir algo>> te pongo un comité en el galpón de casa, ¿algún voto va a salir?.
Y está el que se la tira de vivo que lo encontramos en todas las caravanas y en todos los comités por si le dan algo, y si en uno de estos recintos no lo toman en cuenta ni para cebar el mate termina yendo a otro que le quede de pasada y ni hablar de lo mal que lo trataron en el comité. Pues hay que ver de todo en está campaña, los que fervientemente eran o son de un sector político como el colorado sean visto obligados a ser alianzas por la obtención de unos votos y que no me digan que esto es por el país, este siempre esta por delante de los intereses creados por algunos. Líderes blancos que, por obtener un nuevo reconocimiento han decidido ser parte de lo que hoy denominan la mayoría, según las encuestas son la mayoría, pero todo aquel que prometió un voto y luego no consiguió lo deseado con ese candidato, en el cuarto oscuro el voto prometido se vuelve oscuro y vengativo.
Esta nueva juventud revolucionaria que cree que llevando una bincha y una bandera por la espalda con ideales que no son los suyos y solo el hecho de pertenecer a un dichoso cambio, son capaces de votar por que sí y no le preguntemos ni le pidamos respuestas ni argumentos que los hallan llevado a esa elección, recuerdo cuando un amigo en las elecciones donde Cerdeña era candidato a intendente él lo votaba porque era simpático, ¡¿qué respuesta?! El descreimiento es tal que hoy me encuentro en una situación en donde un ciudadano de este departamento fue a pedir una mano a un candidato, el ciudadano le habló y le habló, el candidato escuchaba atento y hasta se daba el lujo de saludar a quien pasaba por allí, hasta mantenía conversación con algún otro que le charlaba de la vereda de en frente, el ciudadano seguía hablándole y al final el candidato introdujo su mano en el bolsillo y le dio lo que tenia en ese momento, sería mucho o poco eso no importa, el punto es que yo pido algo y quiero que se me solucione hoy, ya, más promesas no le podes hacer al ciudadano que con esas no come ni vive, agradecido y se fue.
Mi opinión es, que si vas hacer caridad no des limosnas, ¿pero si eso es todo lo que podes dar, que haces? Seguir prometiendo para obtener un puesto en donde allí puedas realizar tus promesas a aquellos que te votaron y al que no, y si por esa cosas de la vida política nos tornamos invulnerables a los pedidos de la gente, siendo oídos de entrada y de salida y nada más, corremos el riesgo de no volver a ser creíbles, no todos ponen la otra mejilla, ni siquiera los cristianos. Pero con suerte podemos ser quejosos y ver la paja en el ojo ajeno, criticar todo lo que se hacen en el departamento <<por decir algo>> encontrarle la quinta pata al gato y tener un record de no haber presentado jamás un o una propuesta de proyecto que de soluciones y seguir teniendo votos por la gloria de dios.
(*) Daniel Rocca es columnista de Brumas y Lluvias
Artículo publicado en Brumas y Lluvias