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| ¿CREER O NO CREER? |
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Por Marcos A. Temesio
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Afortunadamente la libertad de prensa existe y está vigente en el Uruguay, lo que permite que los diferentes medios puedan emitir sus opiniones libremente, y que también los consumidores puedan hacer lo propio a través de espacios destinados especialmente para ello.
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Estos mecanismos hacen posible el desarrollo del proceso que se conoce como "feedback" o retroalimentación, que en resumidas cuentas nos da la oportunidad a todos de intercambiar ideas y estar mejor informados.
Ahora bien, nuevamente el Encuentro Progresista - Frente Amplio - Nueva Mayoría (en adelante EP), con sus idas y vueltas, con sus "si" pero "no", pone este tema sobre el tapete. Lo preocupante de todo esto es como el encuentro encaró el asunto, estampando en su plataforma electoral un párrafo que niega que nuestro país tenga libertad de prensa. A esto se le suman las declaraciones del responsable de la Unidad de Medios de Comunicación de este sector político, Gabriel Kaplún, que anunció, de acceder la izquierda al gobierno, la creación de un Ministerio de Comunicaciones. Ante las críticas surgidas contra esta coalición en el espectro político, la dirección del EP resolvió retirar ese párrafo de su propuesta de gobierno, pero lo que es aún mas triste es que la mayoría de sus dirigentes admitieran que no lo habían leído. Por si fuera poco, como broche de oro, la presidencia del EP, a través del senador de la Vertiente Artiguista Enrique Rubio, le pide al señor Kaplún que no formule comentarios personales ni lance ideas que no estén incluidas en la propuesta de gobierno de la coalición de izquierda.
Esta situación me recuerda a otra que se dio hace poco tiempo, cuando el economista Viera realizó ciertas declaraciones que motivaron la separación forzada de su cargo de confianza como asesor económico, acompañada por las declaraciones del siempre pintoresco y vehemente senador Mujica, con una de sus típicas frases "no hay que avivar giles". ¿Cómo debemos los uruguayos interpretar estas situaciones?. ¿Qué credibilidad podemos darle a una fuerza política de la cual, la mayoría de sus dirigentes afirman no haber leído un párrafo tan importante en su propuesta de gobierno, como el que alude a la libertad de prensa?. ¿Quién puede asegurarnos qué cantidad de dirigentes de la izquierda conoce a fondo absolutamente todo lo que está incluido en la plataforma electoral del EP?.¿Cuántos otros párrafos como el que está en cuestión, habrán sido ignorados o serán completamente desconocidos por quienes aseguran ser la mejor opción de gobierno para este país?
Estoy completamente seguro que no soy la única persona que se formula todas estas interrogantes y es por eso que le reclamo a la ciudadanía que abra bien grandes sus ojos para poder apreciar con lujo de detalles la gran contradicción que es toda esta propuesta de gobierno de la izquierda.
No hace falta ser un iluminado para darse cuenta de que su plan de acción no tiene sustento, que van de aquí para allá sin lograr ponerse de acuerdo entre ellos mismos, entonces me vuelvo a preguntar: ¿Qué garantías pueden darle a la población de que de acceder al gobierno harán lo que prometieron?¿O cambiarán sobre la marcha y según de donde sople el viento?
¿Acaso hacerse todas estas preguntas y pretender que mis compatriotas también se las cuestionen es infundir miedo?
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Esto mismo procuré en mi anterior artículo titulado Cacería de Brujas, que motivó la respuesta de un lector y amigo, increpándome de apelar al recurso del miedo, y además de reflejar miedo a la confrontación de ideas.
Manifestar que la nota en cuestión trasunta miedo, cuando simplemente relata hechos que se han sucedido y que son de pública notoriedad, puede generar confusiones y malentendidos.
Por otro lado, no corresponde que analice otros comentarios acerca de represión y desapariciones, porque son temas de otra época que ya han sido laudados por una ley ratificada por el voto de toda la ciudadanía. Me parece que volver permanentemente sobre los hechos sucedidos durante el gobierno de facto, no hace mas que sangrar viejas heridas, acrecentar odios y resentimientos, incitar a la intolerancia y continuar dividiendo a los uruguayos en mártires y represores, aún veinte años después del feliz retorno a la vida democrática.
En cuanto a la confrontación de ideas, no puedo menos que asombrarme, ya que su propio líder, el doctor Tabaré Vázquez continúa negándose rotundamente a exponer su plan de gobierno en un debate abierto con los otros candidatos presidenciales.
¿No será que el miedo a comparar programas e ideas se genera en las propias tiendas de la izquierda?¿Por qué su candidato no quiere debatir públicamente?¿Acaso lo invade el temor de no saber que decir o de no tener el discursito preparado por alguno de sus asesores para salir del paso?
Quienes lean estas líneas se darán cuenta que no es miedo lo que se pretende transmitir, sino un total y absoluto sentimiento de incertidumbre, que estoy seguro aunque no lo admitan, muchos de los simpatizantes de la izquierda también comparten.
Fíjense ustedes, que al generarse el desacuerdo por el cobro de las patentes, el director de jurídica de la IMM anunció prontamente la toma de medidas disciplinarias contra aquellos contribuyentes que viven en Montevideo y empadronan sus vehículos en el interior. Estas declaraciones motivaron la disconformidad de otras intendencias así como de los contribuyentes, a lo cual sale al cruce el señor intendente Mariano Arana diciendo que el tema es bochornoso y que no tiene intención de sancionar a nadie.¿A quién le creemos?¿Acaso el director de jurídica formuló esas declaraciones sin conocimiento del señor intendente? ¿O el señor intendente sí tenía conocimiento y decidió retractarse por el impacto electoral negativo que la aplicación de la medida podía producir?
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Ante estos y muchos otros ejemplos, me surge la inmensa duda de que los integrantes de esta fuerza política puedan ponerse de acuerdo, para lograr llevar adelante y con éxito una tarea tan delicada e importante como es la de conducir los destinos de todo un país.
Por si fuera poco, las mayorías dentro de la izquierda le pertenecen al sector liderado por el senador José Mujica, conocido tupamaro que en otras épocas junto a los actuales, senador Eleuterio Fernández Huidobro y diputada Lucía Topolansky, así como muchos otros integrantes de la actual plantilla política de la izquierda, tomó las armas para luchar por un movimiento revolucionario impulsado por regímenes dictatoriales de izquierda como la ex Unión Soviética y la aún lamentable dictadura cubana de Fidel Castro, con el propósito de destruir una democracia en la que ahora se escuda y jacta de querer proteger.
De ninguna manera justifico una dictadura militar, pero tampoco el uso de la fuerza, a traición y sin dar la cara, desde la clandestinidad y por medio del terror, con el único objetivo de hacerse con el poder y dar por tierra con el gobierno y la libertad.
No en vano las encuestas, que pretenden esbozar una fotografía del día a día en la intención del voto popular, han ido variando notoriamente en las últimas semanas, reflejando una clara disminución para el EP contra un notorio aumento para el Partido Nacional.
Creo importante insistir en que no se trata de infundir temor, sino simplemente de decir la verdad, de mostrar claramente que quienes pretenden gobernarnos y son mayoría dentro de la coalición de izquierda, son aquellos que alguna vez soñaron con una utopía, atentaron contra las instituciones y desestabilizaron el país, llevándolo al caos con las consecuencias por ya todos conocidas del golpe de estado.
Por eso hay que tener mucho cuidado en querer comparar ese tipo de alzamientos, con la revolución que lideró Aparicio Saravia, quien luchó y pagó con su propia vida por la libertad, la democracia y los derechos de todos los habitantes de este país. No olvidemos que la verdadera democracia fue lograda por el Partido Nacional, que mediante la lamentable herramienta de la lucha armada consiguió lo que para todos es el normal y libre ejercicio de la soberanía mediante el voto.
Es mi deseo que todos aquellos que dediquen algunos minutos de su invalorable tiempo a leer estas líneas, comprendan que mi único anhelo es que el Uruguay retome el rumbo que el Partido Nacional le fijó allá por 1990, que se ganó el slogan "Con los Blancos se vive mejor", y que este sea el mas alto homenaje que le podamos brindar a Aparicio Saravia a 100 años de su muerte, y por eso como un gaucho fiel le digo, "PRESENTE MI GENERAL".
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