CACERÍA DE BRUJAS
Por Marcos A. Temesio Balestra
Estimados lectores, lamentablemente nos encontramos a las puertas de otra "guerra de patentes", que como de costumbre se produce por desacuerdos entre diferentes líderes departamentales, que vuelven a tener como rehenes a los contribuyentes.
Ahora me pregunto, ¿somos los uruguayos ciudadanos del mismo país?. La respuesta a esta pregunta debería ser un rotundo si, pero a juzgar por el criterio empleado por la Intendencia Municipal de Montevideo para una nueva fiscalización de los vehículos matriculados en el interior del país, podemos concluir en que la respuesta afirmativa podría cambiarse por una negativa.
Este razonamiento apunta a llevarnos a meditar sobre el hecho de que habiendo ingresado en el siglo XXI, no podemos permitir que se mantenga el viejo concepto de las "chacritas", esas que en otras épocas eran defendidas a capa y espada sin importar las penurias y sufrimientos que pasaban los que en ellas tenían que sobrevivir. El mundo ha ingresado en una etapa llamada globalización, a la que no podemos ni debemos estar ajenos, y si queremos que el Uruguay progrese y pase a formar parte de ese nuevo mundo, lo mas indicado es comenzar por ordenar adentro para después poder competir, exigir y ordenar afuera.
Todo esto puede parecer puro palabrerío, pero si lo analizamos detenidamente, allí veremos reflejada la realidad de nuestro país, y si alguna duda les queda, pregúntense porqué estamos siempre rezagados con respecto a un gran número de países en el mundo.
Pero volviendo a las "chacritas", en el último Congreso de Intendentes, Malaquina, el jefe comunal salteño, anunció que no se respetaría lo acordado en cuanto al cobro de patentes de rodados por el sistema de franjas, sino que se establecería de acuerdo al valor del aforo del vehículo, multiplicado por una alícuota. Esta decisión, acompañada por el hecho de que en otros departamentos como Maldonado y San José, se cobran valores por debajo de lo estipulado, generó malestar entre los intendentes. En Montevideo, el director de jurídica de la IMM, Adolfo Pérez Piera, manifestó que la recaudación en este departamento se vio disminuida por los 4500 vehículos que fueron reempadronados en San José y los 3600 que lo hicieron en Maldonado. También expresó, que quienes circulen en la capital con vehículos empadronados en otro departamento serán pasibles de sanción, la cual corresponde al 100% del valor del tributo.
Evidentemente, estas decisiones atentan contra la libertad de elección de los uruguayos a empadronar sus vehículos donde mas estimen conveniente, además de quedar inmersos en una cacería desmedida por el simple hecho de recaudar mas fondos para la comuna capitalina.
Esto demuestra claramente que continuamos viviendo en una aldea y nos resistimos a mirarnos en el espejo del norte, donde este tributo como tal no existe, y está incluido dentro del valor de los combustibles, lo que permite que donde mas vehículos circulen, mas dinero se recaudará para esos fines.
Es muy difícil pretender que ese sistema sea aplicado en nuestro país, pero no es imposible que 19 jefes comunales se pongan de acuerdo para establecer un valor adecuado y coherente para este tributo. Sin embargo, y a las pruebas me remito, queda claro que esto no es posible, y como si fuera poco, quienes tenemos la desgracia de vivir en Montevideo, quedamos expuestos a sanciones que lo único que persiguen es recaudar para la comuna los dineros perdidos por la fuga de contribuyentes al interior del país. Es patético que el primer anuncio de la IMM sea el de amenazar con sanciones a los que no estén empadronados en Montevideo, en vez de buscar la forma de solucionar las diferencias con los otros jefes comunales. Queda claro que para esta administración, a la manera de Poncio Pilatos, le es mucho más fácil trasladar la responsabilidad al contribuyente, esgrimiendo amenazas, imponiendo sanciones económicas, sin dar importancia a las verdaderas razones que llevaron a determinadas personas a empadronar sus vehículos en otros departamentos.
Esta pequeña reflexión, tiene por objetivo visualizar la realidad de que estos15 años de administración frenteamplista en Montevideo, han sido funestos para la capital y sus habitantes. No nos dejemos engañar más, abramos los ojos bien grandes y démonos cuenta que nos han vendido gato por liebre, que el modelo de solidaridad, de paz, de amor, de lucha por los derechos individuales, de disciplina partidaria aunque internamente existan luchas intestinas por el poder, es una simple careta para ocultar las verdaderas intenciones de esta fuerza política.
Es por todo esto mis queridos conciudadanos, que les pido encarecidamente que piensen muy bien antes de emitir su voto en las próximas elecciones del mes de octubre, que tomen real conciencia de la importancia del sufragio y lo que nos estamos jugando, porque después no vale la pena arrepentirse. El momento de analizarlo bien es ahora, principalmente tomando en cuenta el futuro de nuestros hijos y las generaciones que les sigan. No olvidemos lo que está pasando al otro lado del charco, donde ya varios argentinos me han comentado que su presidente podría no llegar a fin de año en el poder, y la situación en Venezuela, donde su primer mandatario se ha atornillado al sillón presidencial por varios años mas mediante un plebiscito que ha sido tipificado de fraudulento.
El Uruguay debe apuntar a un futuro de cambios, pero no nos confundamos, no votemos solamente para darle la oportunidad a una fuerza política que afortunadamente hasta ahora nunca ha llegado al poder, simplemente para ver que es lo que puede hacer, o para ver que pasa como comúnmente se escucha, evaluemos lo que ya ha hecho con la intendencia, y sobre todo los planes que tiene para un hipotético gobierno de izquierda, y tomo solamente uno de ellos, la instauración del impuesto a la renta personal.
En conclusión, la opción para evitar que la izquierda sea gobierno es muy clara y única, y se llama Partido Nacional, porque desde que regresamos a la vida democrática es la fuerza política que ha demostrado que se puede vivir mejor.