Algunas nuevas utopías
Por: Fernando Pintos
Hablaba con uno de esos sesudos escritores y he ahí que surgió el tema de las utopías (la mía siempre ha sido estar en una isla desierta con un grupo de aspirantes a "Miss Universo"). Mi interlocutor se declaraba desencantado de la utopía marxista, que ha venido en bancarrota después de Gorbachov, Yeltsin, la caída del muro y todo el resto que ya conocemos. Todo ello me ha hecho reflexionar que vivimos una época de utopías destrozadas. La del buen salvaje, por ejemplo, naufragó un poco antes de que una tribu de papúes se merendara al hijo de Rockefeller. ¿Y qué decir de la utopía democrática? (mejor nada, para que no vayan por ahí tildándome de "desestabilizador" y otras cosas por el estilo). Entonces, ante la necesidad urgente de nuevas utopías, propondré algunas.
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1) El Blanquinievismo. Esta consiste en que una chica -o cualquier cosa que se le parezca- se encierre en una choza perdida en el bosque, con siete enanos degenerados. Problemas: no habrá luz, ni teléfono, ni analgésicos para "esos días". Ventajas: No recibirán facturas infladas ni del teléfono, ni de la luz, ni del agua. La diversión estará asegurada, cuando menos mientras el fisico aguante... ¿O tal vez no?
2) El Curulismo. Consiste en hacerse elegir para un Parlamento. Una vez ahí, el tipo se declara "independiente" y sirve abyectamente al gobierno de turno. Problemas: la prensa, esa eterna desestabilizadora, que lo desacreditará sistemáticamente (evite asesinar noviecitas, traficar drogas o vender carros robados. Pero si no pudiera evitarlo, hágalo con discreción). ¡Y mucho ojo con los golpes de Estado! Ventajas: puede que lo elijan para seis o siete legislaturas sucesivas. Eso sí, cuidado con las fechas fatídicas.
3) El Ogrifilantropismo. Se transformará a todo el país en una gigantesca oficina pública. Cada ciudadano será un burócrata. Y los actos más insignificantes estarán precedidos por meticuloso papeleo. Para ir al baño, por ejemplo, se llenarán dos, tres o más formularios, según lo que usted, picaruelo, se proponga hacer allí. Problemas: si nadie produce, ¿de dónde sacar el dinero? Ventajas: ¿A quién le importará un rábano de nada? ¿Acaso no existe algo llamado "inercia"? El ferrocarril no llega. Pedro y María se divorcian, si bien siguen amándose. Los pajarillos gorjean en las copas de los árboles... En fin.