El pez por la boca muere
Por: Pedro Lemos
La opinión está dividida, ésta vez no es por si hay o no ballotage, es simplemente por el voto de la diáspora.
Sabemos que Constitucionalmente, Uruguay no permite el voto ''Consular'' o sea que legalmente los residentes en el extranjero, podamos votar contribuyendo con nuestro voto en las elecciones nacionales.
Hay quienes se sienten despojados de un derecho, del derecho sublime del ciudadano, de contribuir con su opinión en la formación de un gobierno o la oposición.
Por otro lado, quienes viven en el País, sostienen que la decisión de votar del emigrante, puede contribuir a quienes conviven con el gobierno, debiendo soportar ellos 5 años a un gobierno.
La movilización de la última elección, hizo recurrir a los candidatos en busca de éste voto y el EP-FA-NM fue quien mayor caudal de adherentes tuvo y estiman los observadores que se ha traducido en un 2 % de los votos emitidos.
Otros análisis calculan que la población uruguaya en el exterior, ronda el medio millón de personas. Lógicamente que no todos pueden viajar hasta el país en una fecha Magna, pero un 10 % estimativo lo hizo éste pasado 31 de octubre.
El total de votantes en ésta última y de acuerdo a datos suministrados por la Corte Electoral es de : 2.228.645. y se calcula no oficialmente que unas 45 mil personas viajaron a sufragar.
Este derecho trunco que tenemos los uruguayos de la diáspora, y trunco dado que no es posible viajar a todos, provoca una gran interrogante a futuro : ¿ Decidiremos los uruguayos en el futuro quien será gobierno? , dado que una de las intenciones del EP-FA-NM sería legalizar el voto de los emigrantes.
El dicho del pescador es que ''el pez, por la boca muere'' , si la reforma se hace con la presunción de capitalizarlo sectorialmente, podría ocurrir. Dado que la movilización que envolvió éstas elecciones, tenía sumada la nostalgia de un cambio, apoyada además en una crisis interna de los uruguayos, que se adjudica a los partidos tradicionales.
Pero vendrán cinco años de gobierno, y se deberá dar respuesta a un sin número de problemáticas, para seguir ostentando más del 50 % de los votos. Además se deberá considerar la opinión del emigrante, que lógicamente no marchará de acuerdo a los vaivenes internos, sino más bien a la influencia de su información-opinión que se forja al vivir en los diversos países capitalistas del planeta. Pudiendo variar sustancialmente la necesidad de cambio en el 2009 y sin ser compartida por los que viven y sufren en carne propia el gobierno electo.
Un tema que será seguramente agenda del próximo gobierno y al que estaremos expectantes, es un tema que quizás convoque la opinión de los uruguayos que viven en Uruguay y surja en alguna tienda la idea de un Plebiscito. Posibilidad que sería la más adecuada, para no sectorizar la reforma. Lógicamente que no es un tema primordial en éstos días, pero que cuando de esto se hable por interés, se debería pensar primero en el dicho del pescador.