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FINALMENTE PRIMO LA CORDURA
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Por Roberto Bogorja
Tras los duros entredichos entre los actores políticos de los gobiernos argentino y uruguayo, se impuso la razón sobre la pasión.
La razón que en manos del Canciller Opertti, se manifestó en un comunicado de su ministerio, en el cual narra los distintos hechos que se sucedieron, durante el actual gobierno, en torno a la investigación acerca de la desaparición de personas realizadas durante la dictadura militar.
Razón que también primo del lado argentino al aceptar dicho comunicado y dar por terminado el entredicho.
Entredicho que tiene más de problema personal y de postura ideológica que de problema en sí. Y que de haber continuado en esa cerrada postura personal de ambos mandatarios y sus séquitos no sabríamos en que podría haber desembocado, especialmente en momentos en que se está produciendo un muy buena temporada turística, con gran afluencia de argentinos a nuestras costas.
Entendemos que la actitud del gobierno argentino no ha sido diplomáticamente la más acertada. El Presidente Kirchner, no puede por más que le duela y moleste, bravuconamente amenazar con llevar ante la justicia de su nación a un Presidente de otra nación, más cuando bien sabe que no es el directamente culpable de los hechos, si de no poder dar mayor información, y se por la causa que fuere. Pues ya sea porque Batlle está privado de dar información, por la ley de caducidad, por que no la posee, por que está obligado por ciertos compromisos a no darla, porque está evitando males mayores, o simplemente porque decidió no darla, esa es la única falta que se le puede incriminar, no de torturar.
Claro la actitud de Batlle tan poco fue digna de su alto cargo, pues bien si tenía mayor información podía habérsela dado en forma reservada y haber aquietado las aguas o bien haber hecho dicho comunicado antes. Pero prefirió su ya clásica actitud de abrir la boca de más.
Pues objetivamente analicemos, algunos hechos.
No fue Batlle el primero que salió a decir que los "argentinos eran una manga de ladrones del primero al último", por más que lo haya querido decir fuer de cámaras, lo dijo y lo peor es que lo pensó, lo dijo y lo afirmó ante la prensa. Claro después tuvo que aclara llorosamente que se refería a la clase política y más tarde que fue un error que no quiso decir eso, pero lo dijo.
Fue también Batlle el que dijo públicamente, mientras en Argentina estaban en plena campaña electoral, que iba a ganar Menem y manifestó su parcialidad hacia el mismo y su descontento frente a la posibilidad de que ganara Kirchner.
Y es el mismo Batlle quien permanentemente está hablando a favor de asociarse a una zona de libre comercio fuera del Mercosur, ya sea con el ALCA, o directamente con Estados Unidos (lo cual es más o menos lo mismo). Mientras que Kirchner y Lula abogan a favor de la potenciación de un Mercosur fuerte, para luego recién negociar otro tipo de acuerdos.
Entonces yo me pregunto estimado lector, quien fue el primero que salió a ofender, y quien es el que permanentemente está metiendo los palos en la rueda. Entonces si coincidimos, mal que nos pese creo que es de muy mal gusto que nuestro presidente tire la piedra, esconda la mano, y se queje cuando lo apedrean a él.
Y dejó bien entendido que no estoy de acuerdo con la actitud fanfarrona y provocadora que tiene Kirchner, y con su inmiscusión en asuntos de nuestra nación y en exigir cosas que no le corresponden exigir, por estar fuera de su jurisdicción.
Pero sabe que estimado lector, más me duele que haya sido nuestro Presidente, quien actúe en esta forma tan poco digna. Sobre todo porque pienso que Uruguay se ha caracterizado por su excelente gestión diplomática durante toda su existencia (salvo en aquellos períodos oscuros), tanto del personal correspondiente como por parte de sus más altas investiduras.