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1) El cigarrillo, siempre y cuando sea bien "esgrimido" dota de cierta elegancia a quienes no la poseemos. Disfrazamos nuestra torpeza manual con él, o sea, hacemos "porte de cigarrillo". No es lo mismo que andar revoleando una birome, caramba.
2) Es el complemento perfecto de una buena y saludable sesión de sexo, mientras hablamos de algo. Es más, puede que el sexo no haya sido bueno…..razón de más para ahogar nuestra frustración. Ni hablar del caso extremo. Dado que la "cama pirañera" existe sólo en el film de Subiela, "El lado Oscuro del Corazón"…..es el mejor acompañante cuando hay poco y nada de que hablar. La pitada, inhalación y exhalación requieren su esfuerzo. Si mechamos un "aha" en el momento justo, mejor aún.
3) También es el acompañante ideal para una conversación comprometida, ya que el proceso permite ganar unos segundos para pensar qué diablos contestar. Ni hablar de esas pesadas conversaciones telefónicas, en las cuales una buena tos, propia de nuestra condición, ayuda a cortarla o dejarla "para cuando esté mejor".
4) Lo que se ahorra en la salud mental de quienes nos rodean. No hay nada peor que un fumador tratando de dejar su amado vicio. Sube el nivel de irascibilidad. Hasta el perro puede ligar una "afectuosa" patada, los niños un ladrido, la pareja o aquellos que nos soportan un "epíteto" no precisamente cariñoso.
5) Para las mujeres que como yo, nacimos con la voz de Minnie Mouse, existe la esperanza de lograr, a la larga, un timbre sensual o misterioso como el de la Borges. No quiero renunciar a esa ilusión. Y los hombres, por ejemplo, pueden delirar con la idea de convertirse en un Bob Dylan, Joe Cocker, etc.etc.
6) No hay nada como ese halo azul de seducción, ese aire de misteio. ¿ Que hubiera sido de Marlene Dietrich sin el cigarrillo……….otra que Angel Azul. No puedo Imaginar cuál hubiese sido su apodo.
7) A medida que transcurre el tiempo, sin siliconas y varios "adelantos" mediante, es uno de los pocos placeres que nos queda. Los hombres "salen" con chicas cada vez más jóvenes……y nosotras en casa. Y siempre tenemos ese fiel compañero que pasa a ser un sustituto o recordatorio de épocas más divertidas.
8) En lo que refiere a economía……quisiera saber si alguien pensó alguna vez la erogación que implica cambiar de talle de ropa. Al dejar de fumar engordamos (ajjj……ahora que están de moda las "chicas espigadas"), y encima no nos entra la ropa. Empezamos, con resignación, siguiendo cuanto régimen de comidas coherente o no, y terminamos, muy a nuestro pesar, cambiando de talle.
9) Por último, y no por ello menos importante, me gusta fumar. Además de que los cigarrillos son cada vez más caros, me tengo que sentar en el peor lugar de 1 restaurante (o pocilga cualquiera), etc., etc…….. Me pregunto si es necesario que retrocedamos a las épocas de los métodos de segregación racial "white or coloured" utilizados en cierta nación de avanzada.
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