
Harakat al-mugawama al-islamiya, (Movimiento de Resistencia Islámica), es el nombre completo de la organización terrorista islámica palestina que pretende mediante la lucha armada, expulsar a los judíos de Medio Oriente y borrar del mapa al estado de Israel, porque considera que todos esos territorios pertenecen a los palestinos árabes.
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Hamas fue fundada por el jeque Ahmad Ismael Yassin, nacido en 1938 en el pueblo de Al Joura. Yassin durante su juventud, sufrió un accidente que le produjo una parálisis completa de todos sus miembros. Trabajó como maestro de árabe y de educación islámica. También trabajo como un "Khatib", maestro en las mezquitas de Gaza de las que fue uno de los más populares durante los años de ocupación israelí. Fue presidente del Complejo islámico de Gaza. En 1983 fue arrestado por tenencia ilícita de armas, por formar una organización militar terrorista y por incitar a cometer atentados contra el estado de Israel. Yassin fue sentenciado por un tribunal militar israelí a 13 años de cárcel. Fue liberado sin embargo en 1985, en un canje de prisioneros entre las autoridades israelíes y el Frente Popular para la Liberación de Palestina tras pasar 11 meses en la cárcel.
En 1988 fundó el Movimiento de Resistencia Islámico, HAMAS, en la franja de Gaza junto a otros activistas islámicos aprovechando la escalada de violencia desatada por la intifada palestina que comenzó a finales de 1987, posicionándose rápidamente como uno de los elementos más extremistas del levantamiento.
Las fuerzas israelíes hicieron un registro en su casa en agosto de 1988, y le amenazaron con deportarlo a Líbano si continuaba incitando a los palestinos al uso indiscriminado del terrorismo y la violencia contra los judíos. El 18 de mayo de 1989 las autoridades israelíes lo arrestaron junto con centenares de partidarios de HAMAS en un esfuerzo por detener los ataques terroristas contra soldados, colonos y colaboradores israelíes. El 16 de octubre de 1991 un tribunal militar judío lo sentenció a 15 años de cárcel. Yassin fue acusado de 9 crímenes, entre los que se contaba el asesinato y secuestro de soldados israelíes y el de ser el dirigente de una organización cuyo objetivo es el exterminio de los habitantes y del estado de Israel. Posteriormente, y debido a un trato hecho entre Jordania e Israel, Yasin fue liberado nuevamente el 1 de octubre de 1997, a cambio de dos agentes judíos arrestados en Jordania y acusados de intentar matar en Amman a Khaled Meshal, uno de los principales dirigentes de Hamas. Inmediatamente después de ser liberado, el jeque Yassin manifestó su completo apoyo a los ataques suicidas contra objetivos israelíes.
Según los analistas palestinos, el interés de gran parte de los regímenes árabes de otorgar honores de casi jefe de Estado al líder de Hamas, se debía al hecho de que en casi todos estos países existen grupos radicales islámicos, normalmente opositores del gobierno, y cuando un gobernante se reunía amistosamente con Yassin, dichos grupos radicales se tranquilizaban de inmediato. Esto ocurría especialmente en Arabia Saudita y en los Emiratos del Golfo.
El auge y la brutalidad de los ataques suicidas, la dificultad de poder controlarlos y la imposibilidad de castigar a los autores materiales de los mismos, determinaron que el ejercito de Israel enfocara las represalias por los ataques terroristas, sobre los autores intelectuales de dichos ataques, o sea los líderes de las bandas terroristas.
Como consecuencia de esta estrategia, Yassin fue eliminado el 21 de marzo de 2004, cuando un ataque selectivo de la fuerza aérea de las IDF lo localizó y lo mató en la Franja de Gaza, como represalia por los múltiples ataques suicidas perpetrados por Hamas en centros urbanos de Israel.
La organización está formada por un ala política y otra militar. Tiene un número no determinado de miembros en un núcleo considerado "duro" y decenas de miles de seguidores entre los palestinos. Su ala militar, la brigada Izzedine al-Qassam, es la encargada de los ataques suicidas contra Israel
La organización se ha opuesto permanentemente a todos los acuerdos de paz y ha discrepado con dureza con la autoridad Palestina encabezada por Yasser Arafat, cada vez que este intentó negociar la paz con los israelíes.
Según progresó la intifada, Hamas comenzó a combinar ataques contra israelíes con acciones en contra de los palestinos moderados, especialmente contra los miembros de la Organización de Liberación de Palestina (OLP) de Yasser Arafat. Se opuso drásticamente al proceso de paz que condujo a la creación de la Autoridad Nacional Palestina en mayo de 1994, advirtiendo que comenzaría la guerra civil si se alcanzaba un acuerdo, mientras continuaba con los ataques terroristas a Israel, incluidos los ataques suicidas indiscriminados contra centros comerciales, omnibuses y discotecas juveniles, con el objetivo de hacer naufragar el proceso de paz.
El nuevo gobierno palestino respondió encarcelando a muchos activistas de Hamas, pero debido a que rápidamente recuperaban la libertad, el hecho contribuyó a deteriorar más las relaciones de la Autoridad Palestina con el gobierno de Israel.
El fracaso de los acuerdos de Oslo, acuerdos que habían alcanzado tal nivel de maduración que sus protagonistas fueron premiados con el Nobel de la Paz –obviamente otorgado antes de tiempo- fue consecuencia directa de la acción de Hamas, que en abierto desacato a la Autoridad Palestina, intensificó a tal punto su actividad terrorista contra Israel, que estuvo en la génesis de la caida del gobierno israelí promotor de los acuerdos, y el ascenso al poder de los sectores partidarios de la línea dura y de suspender las negociaciones mientras no cesara la violencia terrorista contra los ciudadanos civiles judíos.
En marzo de 1996, Hamas reinició su campaña de atentados indiscriminados en territorio israelí, tras los cuales se llevó a cabo una detención masiva de miles de sus militantes por parte de la policía palestina y del Ejército israelí. Después de los sucesos producidos, en septiembre de ese año, en Jerusalén, Cisjordania y Gaza, con motivo de la apertura de un túnel bajo la principal mezquita jerosolimitana ordenada por el nuevo primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, el movimiento Hamas llevó a cabo una llamada generalizada a los palestinos encaminada a provocar el "enfrentamiento total" con los israelíes.
Sólo desde el año 2000 más de 600 israelíes murieron y miles han resultado heridos y mutilados como consecuencia directa de los ataques de Hamas.
Según declaraciones hechas a la BBC por su máximo líder político en la actualidad, Kaled Meshal, la única alternativa que Hamas admite para detener la violencia es el retiro israelí, inmediato e incondicional, de todos los territorios ocupados como consecuencia de la guerra de 1967, para luego recién “evaluar” la posibilidad de comenzar conversaciones de paz.
Hamas no reconoce el derecho de Israel a existir. Su objetivo a largo plazo es el establecimiento de un Estado islámico en los territorios que ellos denominan Palestina, que incluyen al actual estado de Israel creado por resolución de la ONU en 1948. Esto ha sido reiterado en muchas oportunidades por sus principales dirigentes y está escrito en su documento constitutivo denominado “Pacto del Movimiento de Resistencia Islámica”, cuyos aspectos medulares se adjuntan al final de este informe.
Lo que sigue esta tomado y trtaducido del Pacto del Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMÁS). El texto completo en inglés puede obtenerse en la siguiente dirección: http://www.jewishvirtuallibrary.org/jsource/Terrorism/Hamás_covenant_complete.html
El Pacto del Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMÁS)
“Nuestra lucha contra los judíos es muy grande y muy seria. Requiere de todos los empeños honestos. El Movimiento de la Resistencia Islámica no es sino un escuadrón que debe ser apoyado hasta que el enemigo sea derrotado y cumplida la victoria de Alá. Pugna por alzar el estandarte de Alá sobre cada pulgada de Palestina (…) es uno de los eslabones en la cadena de la lucha contra los invasores sionistas.
El Profeta, Alá lo bendiga y le conceda salvación, ha dicho: «el Día del Juicio no ha de venir hasta que los musulmanes combatan a los judíos (matando a los judíos), cuando los judíos se escondan detrás de piedras y árboles. Las piedras y los árboles dirán “hay un judío detrás de mí, ven y mátalo”»
No hay solución para el problema palestino excepto a través de la yijad (guerra santa).
Las iniciativas, propuestas y conferencias internacionales todas son una pérdida de tiempo y empeños vanos. Palestina es una tierra islámica.
Las organizaciones sionistas bajo varios nombres y formas, tales como los masones, los clubes rotarios, las agrupaciones de espionaje y otros no son nada más que células de subversión y saboteadores. Los pueblos islámicos deben desempeñar su papel de confrontar las conspiraciones de esos saboteadores.
Nuestros enemigos se apoderaron de los medios de difusión del mundo. Estaban detrás de la Revolución Francesa y de la revolución comunista.
Estuvieron detrás de la primera guerra mundial, cuando fueron capaces de destruir el califato islámico, obteniendo ganancias financieras y controlando recursos. Obtuvieron la Declaración de Balfour, formaron la Liga de las Naciones a través de las cuales podían gobernar el mundo. Estuvieron detrás de la segunda guerra mundial, mediante la cual obtuvieron gigantescas ganancias en la venta de armamentos, y empedrando el camino para el establecimiento de su Estado. Fueron ellos los que instigaron el reemplazo de la Liga de las Naciones con las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, (instituciones) a través de las cuales pueden gobernar el mundo. No hay ninguna guerra andando en parte alguna en la que ellos no tengan metida la mano.
La organización para la Liberación de Palestina adoptó la idea del Estado secular, que contradice completamente la idea de una ideología religiosa. El día que la OLP adopte el Islam como su modo de vida, nos convertiremos en sus 370 soldados, y en combustible para su fuego que quemará a los enemigos. Hasta ese día, la posición del Movimiento de la Resistencia Islámica hacia la OLP es la de un hijo hacia su padre, la del hermano hacia el hermano y del pariente hacia el pariente, que sufre su dolor y lo apoya en confrontar a los enemigos, deseándole que sea sabio y prudente.
La invasión sionista es una invasión malvada. No se cohíbe de recurrir a todos los métodos, valiéndose de todos los medios malignos y despreciables para lograr su fin. Depende en gran medida de las organizaciones secretas a las cuales aupó, tales como los francmasones, los clubes de rotarios y leones, otros grupos saboteadores. Todas estas organizaciones trabajan en beneficio del sionismo. El objetivo es socavar las sociedades, destruir valores, corromper conciencias, deteriorar el carácter y aniquilar el Islam. Están detrás del expendio de drogas y del alcoholismo en todas sus manifestaciones, en tanto facilita su control y expansión.
Escritores, intelectuales, periodistas, oradores, educadores y maestros, y todos los diversos sectores del mundo árabe e islámico —todos ellos son llamados a desempeñar su papel, y a cumplir con su deber, debido a la ferocidad de la ofensiva sionista y a la influencia sionista en muchos países ejercida a través del control económico y de los medios de difusión.
El plan sionista es ilimitado. Después de Palestina, los sionistas aspiran a expandirse desde el Nilo hasta el Éufrates. Cuando hayan digerido la región de la que se hayan apoderado, aspirarán a una expansión mayor, y así sucesivamente.
Su plan está explícito en Los protocolos de los sabios de Sión, y su conducta presente es la mejor prueba de lo que dicen.
Abandonar el círculo de la lucha con el sionismo es alta traición, y maldito sea el que lo haga.