Año II - Nº 82 - Uruguay, 11 de junio del 2004
 
- Informe Especial: Hamas
- La lancera de Aparicio
- De ineptos a adivinos
- Turismo Rochense: Poco interés de los operadores
- Ecos de la semana
- Sydney Mardigras, el imperio de la heterofobia
- El Placer de los amigos
- Los hijos del maíz

- Marxismo en democracia

- Todas las redes del Presidente
- La gran confusión de los derechos políticos
- Anécdotas Bancarias: Venganza
- Los anteojitos del desierto
- Así Somos
- Hurgando en la web
- Chairando Ideas
- Frente moderado
- A la cama sin postre
- Bitácora Política
- Información Ciudadana
- La Cocina Uruguaya
- Rincón de Sentimientos
- El Interior también existe
- Olvidémonos de las Pálidas
- Las Locuras de El Marinero
- Correo de Lectores

 

Frente moderado

Por Juan Varde
(Montevideo)

El candidato Tabaré Vázquez a la Presidencia de Uruguay por la coalición centroizquierdista, Frente Amplio Encuentro Progresista Nueva Mayoría, tomó la iniciativa y desmintió categóricamente que vaya a aplicar nuevas retenciones al agro, negó enfáticamente que vaya a levantarse el secreto bancario, valor agregado que distingue la política económica uruguaya, y solicitó una reunión con los altos mandos militares a efectos de explicitarles su política castrense, ante un eventual triunfo a partir de marzo del 2005.

En menos de 72 horas, el candidato con mayores posibilidades (hasta el momento) de ocupar la primera magistratura en el Palacio Libertad, la sede del Gobierno, debió motorizar su endeble campaña electoral, que no se había destacado precisamente por anuncios de importancia en materia económica y militar, dedicándose a destacar lo referente a corrupción política y la aplicación de una política social que se ocupe de los sectores de menores ingresos, que en los últimos dos años han crecido de manera significativa.

Resulta que en el Frente perdura el síndrome del 'impuestazo' desde que en 1999 Tabaré perdió la Presidencia en la segunda vuelta a manos de Jorge Batlle. Debido a eso, Vázquez apartó de su primera línea al escribano Carlos Viera, uno de sus economistas de mayor confianza y titular de uno de los centros de estudios que apoyan su candidatura. Incluso trascendió desde el círculo íntimo del candidato que Viera renunció a su cargo de Presidente de la Unidad de Macroeconomía de la Comisión Integrada del Programa del Frente Amplio, aunque la Vertiente Artiguista, que preside el senador Enrique Rubio, se reunirá para reclamar la permanencia de Viera. A ese sector político pertenece también Mariano Arana, actual intendente de Montevideo, que soporta una grave denuncia de la propia secretaria general del gremio municipal, Mabel Lolo, sobre la existencia de 300 ñoquis, en la intendencia capitalina.

Vázquez pondrá mayor atención en los economistas del Cinve que, desde una postura moderada y pro libre mercado, ya asesoran al senador Rafael Michelini, principal referente de Nueva Mayoría y aliado político de Tabaré.
Así, Vázquez trató de enviar señales tranquilizadoras a una desorientada clase media que a partir del estallido financiero de 2002 ha vivido la contracción de la economía y de la que aún no se ha podido recuperar.
Reunido con los gerentes generales de los principales bancos extranjeros, les aseguró que en caso de asumir la Presidencia, no habrá una caza de brujas desde la DGI, para levantar el secreto bancario (salvo aquellos casos que sean ordenados por jueces) en causas penales, aunque hasta el momento en Uruguay rige una ley no escrita, de no proporcionar fácilmente los requerimientos judiciales.

Una persecución fiscal hacia los depositantes financieros residentes y no residentes, la creación de nuevos impuestos que afecten al agro (considerado el sector de mayor crecimiento debido a la inexistencia de retenciones a las exportaciones) sumado a la posible prohibición a las sociedades anónimas (existe un proyecto en el Senado para adquirir tierras) conformarían un cuadro de situación sumamente negativo y por demás incierto para las inversiones, tanto locales como extranjeras.

Evidentemente a Tabaré no le quedaba otra alternativa que redoblar su apuesta. Señalizar el camino es secundario, lo prioritario es recorrerlo sin tropiezos.

Material publicado en América Económica