Año II - Nº 96 - Uruguay, 17 de setiembre del 2004
  1 Campaa Mundial Seguridad en la Red
 
- Reflexiones sobre la Nación
- En algo somos distintos a todos
- Desde Massoler, pasando
por El Cordobés, vientos Saravistas llegan a Montevideo
- Para el I.N.A.M.E. "Alternativa Chuy": Un ejemplo para el país
- La realidad supera la ficción
- Vida y Obra de Isaac Ferreira
- El oficio más viejo del mundo
¿Necesita su lugar?
- La electrónica, la informática
y la vida diaria

- Comienza a desilucionar la promesa de regularización a inmigrantes

- No iba a hablar del tema
- Tabaré y Carrasco
- Pulseada Solidaria
- Para llegar a Europa
- Deportivísimo
- El Cuco, el Carlanco y el
Viejo de la Bolsa
- Nosotros, las computadoras
y los virus
- Espectáculo: Will Smith nuevamente nos salva la vida en "Yo, Robot"
- El "ciudadano", una especie
en extinción
- Anécdotas Bancarias: Confusión funesta
- Noticias de España
- Así Somos: Los niños esclavos de Latinoamérica
- Hurgando en la Web: El primitivo hombre de América y los Charrúas
- Chairando Ideas: Los piqueteros
- Primer Concurso Literario Alberto "Pocho" Domínguez
- Día del Patrimonio
- Bitácora Política
- Bitácora Uruguaya
- Información Ciudadana
- La Cocina Uruguaya
- Rincón de Sentimientos
- El Interior también existe
- Olvidémonos de las Pálidas
- Las Locuras de El Marinero
- Cartas de Lectores

1 Campaa Mundial Seguridad en la Red

 
Mil cosas han sucedido durante toda una vida de trabajo. Sucesos jocosos, de irresponsabilidadtonterías, en fin, aconteceres que palpitan sentimientos y actitudes.
En una anécdota nos toca ser héroe, y en la historia siguiente somos infractores, representamos la inocencia y al instante conformamos el personaje que ha transgredido disposiciones superiores.
El anecdotario debe ser así, no con ánimo de sobresalir, sino con ánimo de ser sincero. Las cosas sucedieron y así las contamos. Aquí van mis historias, muy sencillamente narradas, en las que me tocó intervenir en todo el espectro de actitudes.
Los personajes que en ellas intervienen son reales, a veces son nombrados pero muchas veces he preferido dejarlas en el anonimato o con nombres supuestos, totalmente seguro de que al leerlas, cada uno de ellos verá y comprobará la sinceridad de mis narraciones.

CONFUSION FUNESTA

Circunstancialmente Uclider pasó por mi Caja, me hizo no sé qué comentario, y viendo que yo tenía varias planchas de $1.000, me pidió dos de ellas porque según dijo necesitaba proveerse de cambio.
- Enseguida te los pago,- me dijo- y se fue para su Caja.
Fue una tarde de trabajo normal, nada del otro mundo, pero a las 18 horas, hora en que cerrábamos, me encontré con que tenía un faltante de $200.000.
Resignado, luego de buscar la diferencia más de dos horas me retiré al Tesoro. En el trayecto me encontré con Uclider, le dije que me faltaban $200.000, lo que me producía bastante desazón, y me comentó..."yo todavía no salí con los controles, tengo unas operaciones pendientes. (era cajero de guardia)
Yo estaba bastante disgustado,... era mucho dinero, lo que me faltaba. De no aparecer la diferencia yo debía reponerlo de mi propio peculio. Me fui para casa,... siempre paga los platos rotos el ambiente familiar...no cené... y me acosté, no sé si con la idea de dormir o de rumiar mi fastidio y disgusto. No sé si me dormí, o simplemente pasé por el sueño, lo cierto es que de pronto, grité... me enderecé como por un resorte (mi señora estaba ya a mi lado)... había encontrado la diferencia. Uclíder me los había pedido y no me los había pagado... pero... él debió tener un sobrante de $200.000. Debió ubicar la diferencia, sobretodo teniendo en cuenta que con Jorge, el encargado de los controles, debe haberlo comentado. Un faltante de $200.000, sin duda está relacionado con un sobrante de $200.000. Pero... ¿por qué no me avisaron? ¿Por qué no me liberaron de la angustia... qué clase de amigos son? ¿Qué costaba haberme llamado por teléfono... Mirá Ruben ya apareció la diferencia, está todo bien... dormite tranquilo. A medida que lo pensaba, más me enfurecía, era la una y media de la mañana y me levanté... quería ir a lo de Uclíder a enrostrarle su actitud, a criticar su proceder... a renegar de su condición de amigo.
-¿Qué pasa, qué vas a hacer, viejo- dijo mi señora, es de madrugada... estás loco, acuéstate,... ven conmigo.
Le conté lo que me sucedía y aunque soy bastante caprichoso, ella con su acostumbrada sensatez, y como pudo, me convenció.
Me quedé junto a ella, furioso con Uclíder...a las siete de la mañana, me levanté y a pesar de las protestas de mi esposa, fui a la casa de Uclíder.
- Eres un canalla, le grité- golpeando desaforadamente en la puerta de su casa. Salió sorprendido ante mis insultos, y muy inocentemente, medio dormido y tranquilizador me dijo:-
-¿Qué te pasa, loco...,- y le conté mi amargura…Pero...no te avisó Jorge?. Enseguida ubicamos la compensación y Jorge quedó de avisarte...
- No me avisaron nada y toda la noche mastiqué bronca...
- Bueno,... ya está... ya pasó. Perdóname. Fue una confusión.
Esa tarde supe la historia, que dadas las circunstancias acepté como buenas,... de última ambos eran grandes amigos... es decir, Uclider sigue siéndolo pero Jorge, ya no está lamentablemente con nosotros. Quedaron que... "yo le aviso... no. no, dejá que le aviso yo que paso muy cerca de la casa de él... uno por el otro,.. y yo sufriendo...
Y bueno, ya pasó…