Año II - Nº 100 - Uruguay, 15 de octubre del 2004
 
- La estrategia del chimpancé
- Si gana Vázquez, perderá la izquierda
- 161 años de B`nai B´rith en el mundo y 68 en Uruguay
- Desde Uruguay sin pedalear
- La historia de un perro: Caifás
- La paquetería socialista
- Sin Palabras. ¿Polémica o Realidad?
- Comienzan los ataques

- Del verbo subliyevar...

- Ingerencia en asuntos internos
- Cuando la fábrica de sueños se despierta
Espectáculo:
- Los distintos medios de comunicación estuvieron en la lupa de los espectadores
- El Centenariazo
- La Movida Joven III
- La Conjura festejó sus ocho años
- Durazno nuevamente se viste de rock
- El Monumentalazo
- El Fin de Uruguay
- Anécdotas Bancarias: El autógrafo
- Casi una alocución
- Con el pasaje y la credencial en la mano
- Para llegar a Europa
- Deportivísimo
- Noticias de España
- ¿Epitafios o Eh Pifiaste?
- Chairando: Elecciones australianas
- Así Somos: Nuestro legado histórico
- De la A a la Z
- Emigrar a Australia auspiciado por un familiar
- Comunicado de la Junta Departamental de Montevideo
- Bitácora Uruguaya
- Información Ciudadana
- La Cocina Uruguaya
- Rincón de Sentimientos
- El Interior también existe
- Olvidémonos de las Pálidas
- Las Locuras de El Marinero
- Cartas de Lectores
 
 

 

Una chica llega a la librería buscando tarjetas para celebrar el Día de San Valentín. Cuando ya ha terminado de ver todas las tarjetas de la tienda, la vendedora le pregunta:
- ¿Está buscando alguna tarjeta en especial?
- Sí estaba buscando una tarjeta para celebrar el día de los Enamorados pero ninguna de las que vi me gustan.
La dependiente como buena vendedora le dice:
- Ayer me llegaron unas especiales que no se pudieron colocar en el mostrador.
Esta busca la tarjeta y se la entrega a la chica. Cuando la cliente lee la portada de la tarjeta se sonríe y dice:
- Esta es exactamente la que estaba buscando.
La tarjeta en su portada decía:

"Para el hombre a quién le di mi virginidad'.

Luego la vendedora de la tienda le pregunta a la chica:
- ¿La va a llevar?
- Si... llevaré 12

 

 

Querido Niño Jesús:
Me porté muy bien este año y quiero que, por favor, me traigas una bicicleta.
Atentamente: Pepito."

Se dispone a poner la carta en el Pesebre, pero en ese momento observa que la figura de
la Virgen María lo mira fijamente. Arrepentido, rompe la carta y escribe de nuevo:

Querido Niño Jesús:
Creo que me he portado bien este año, por favor, traéme una bicicleta.
Atentamente: Pepito.

Nuevamente se dispone a poner la carta cuando siente la mirada de la Virgen María
que vuelve a mirarlo fijamente. Rompe la carta y vuelve a escribir:

Querido Niño Jesús:
No me he portado muy bien este año, pero si me traés una bicicleta,
prometo portarme bien el que viene.
Atentamente: Pepito.

Va con la carta de nuevo y otra vez la mirada de la Virgen María sobre él.
Rompe otra vez la carta y desesperado, agarra a la Virgen María y la encierra en el ropero.
Y vuelve a escribir:

Niño Jesús:
Tengo a tu vieja.
Si querés volver a verla, dejá una bicicleta abajo del Pesebre.
Atentamente: Pepito

 

 

Trabajaba, como un burro toda la semana; lo único que lo hacía feliz, era saber que los sábados eran suyos...

Ese sábado se levantó muy temprano, se puso la ropa correspondiente y tratando de no hacer ruido, para no despertar a su esposa, salió del dormitorio, bajó las escaleras y tomó un desayuno rápido.
Subió a su auto y se dirigió al campo de golf... Encendió la radio en el justo momento en que daban el
reporte meteorológico: "tormentas eléctricas y lluvias durante toda la mañana".

Una mueca de bronca cruzó su ilusionada cara y luego de pensarlo unos instantes, giró el vehículo y volvió
a su casa. Guardó el auto en la cochera, subió al dormitorio, se sacó la ropa deportiva, tratando de no
hacer ruido y se deslizó entre las sábanas, hasta quedar pegado a la espalda de su esposa, para susurrarle dulcemente:

- Amor.... hay una tormenta terrible...

- Y el boludo de mi marido jugando al golf...