
Desde guerras ficticias hasta mundos paralelos
Los distintos medios de comunicación estuvieron en la lupa de los espectadores
Hace muy poco tiempo un semanario del interior del país escribió una nota sobre los presuntos malos tratos que propinaba un candidato a la presidencia de la República, malos tratos desmentidos totalmente por él y por la que sería la víctima. Eso me llevó a pensar en el vínculo entre las personas y los medios de comunicación, y también el cine. ¿Qué tiene que ver el cine en la relación con todo esto? Pues varios filmes tuvieron como centro de atención a los medios de comunicación. Incluso hechos históricos como el alunizaje del Apolo 11 en la superficie del satélite natural del planeta Tierra fue puesto en duda por varias personas alegando que todo fue un buen truco de Hollywood para darle más tiempo a la Nasa de aprontar el verdadero viaje interplanetario.
Los dos últimos documentales de Michael Moore: Bowling for Columbine y Fahrenheit 9/11 tuvieron como premisa inicial la manipulación de las grandes cadenas televisivas a la hora de mostrar al público norteamericano la violencia (en la primera cinta) y la "maniobra" por parte del gobierno de Estados Unidos con el "apoyo" de las mencionadas empresas audiovisuales para generar terror entre los ciudadanos del país del Norte. Esa idea y principalmente, pruebas, escapan del saber de este periodista.
 |
|
Pero si hubo películas sobre la interna de las cadenas televisivas la más reciente fue la que trató la Guerra del Golfo, Live From Baghdad, con las actuaciones de Michael Keaton y Helena Bonham Carter. Allí nos contaron la historia de unos periodistas y técnicos que se insertaron en Iraq para contar por primera vez para el emporio de noticias CNN una guerra en vivo y en directo.
Tiempo atrás, y con la participación de Robert Redford y Dustin Hoffman, Todos los hombres del presidente narró la historia de los periodistas Bob Woodward y Carl Berstein del Washington Post quienes fueron los que destaparon el escándalo de Watergate haciendo caer, tiempo después, al mismísimo presidente Richard Nixon.
Si hablamos de personalidades históricas aunque modificadas, se encuentra el largometraje El ciudadano Kane, de Orson Welles, considerado por muchos como el mejor filme de la joven historia del séptimo arte. El ciudadano... relató la vida de un hombre muy parecido a William Randolph Hearst, dueño de un imperio periodístico.
|
|
 |
Años después, la manipulación de la televisión estuvo reflejada en filme The Truman Show, en donde un pobre hombre, Truman, encarnado por Jim Carrey, vivía su miserable existencia suburbana en una burbuja, o mejor dicho en un semicírculo de hormigón y acero, semicírculo lleno de cámaras que trasmitían esas imágenes a un canal de televisión en tiempo real, emisora vista por millares de personas; un tipo de reality show en el auge de esos programas tan criticados como mirados.
Otra cinta que unía a los medios de comunicación con el entretenimiento fue La pareja del año, en donde los personajes que interpretaban John Cusack y Catherine Zeta-Jones eran dos de los artistas cinematográficos más importantes de Hollywood, artista que fueran pareja dentro y fuera de la gran pantalla, y que ahora no se soportaban por lo que Billy Crystal, un asesor de prensa, tendría que convencer a todos los medios y a los espectadores de que la relación entre Eddie Thomasy (John Cusack) y Gwen Harrison (Catherine Zeta-Jones) estaba mejor que nunca.
Más reciente en el tiempo se encuentra el largometraje "Simone", filme con la participación de Al Pacino como Viktor Taransky, un atormentado director de cine que no podía terminar su obra cumbre debido a la renuncia de la actriz principal. Las preocupaciones atormentaron a Taransky hasta que un buen día, mejor dicho una buena noche, un ermitaño experto en computación le comenta de la producción de un programa para crear actores y actrices digitales. Viktor lo rechaza sin embargo, tiempo después, el director recibe el software (el experto en ordenadores había muerto). Sin nada que perder el realizador "da a luz" a Simone, una "actriz binaria", cambiando de ese modo toda su suerte porque esa actriz, que no existe en realidad, conquistaría al mundo.
 |
|
Por aquella época, años más, años menos, nuevamente Dustin Hoffman, acompañando esta vez por Robert de Niro, participó en la cinta "Mentiras que matan", filme en donde los dos protagonistas instituyen una guerra ficticia entre Estados Unidos y Albania para ocultar entre "otras más importantes" la noticia de una acusación de conductas lascivas del ficticio primer mandatario de Estados Unidos asentadas a una joven muchacha en plena campaña por su reelección.
Los mencionados filmes y documentales son algunos de los tantos que trataron la relación medios de comunicación - espectadores. Algunos de ellos tuvieron una mirada más que crítica sobre los distintos soportes de la prensa, especialmente los audiovisuales, implantando en la mente del público una especie de paranoia con respecto a esos "monstruos manipuladores" capaces de todo por ocultar la verdad o acapararla de tal modo que queda anulada la posibilidad de separar lo que es importante de lo que no lo es. Los medios de comunicación, como toda institución creada por el ser humano persigue un interés, ya sea esta una corporación con fines de lucro o como no. Está en la inteligencia del o de la que ve, escucha o lee la noticia diferenciar la "realidad" de la "realidad disfrazada o modificada" y también está en uno saber que corriente de pensamiento rige el medio elegido porque, vamos, la imparcialidad no existe.
|
|
|