Camarones gigantes
Escribe: Dr. Enrique Rimbaud
Ahora debería de pegar un grito, tal cual hacen los celulares cuando quedan sin baterías, dado que me esta quedando poca carga, estos dias han sido fatales….
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Pochomil
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No debería quejarme, dado que durante diez dias he podido gozar del apoyo mas grande que un hombre puede gozar, que es el de la amistad, amigos de todas partes han venido a apoyar mis labores académicas y de paso a pasear, conversar, intercambiar ideas y planificar actividades para el futuro…
Desde México: Jorge Tortora, Beatriz Agratti, Enrique Flores y Rocío Morales; desde Italia: Antonio Varcasia; desde Dinamarca: Niels Kvysgaard (impronunciable pero buena persona); desde Canadá: Axel Schmiedt; desde Guatemala: Estuardo Barrios… todos apoyando la concreción del éxito académico que llamamos en su momento II SEMINARIO INTERNACIONAL DE ACTUALIZACIÓN EN MEDICINA VETERINARIA…
Por primera vez, estudiantes de todas las Escuelas de Medicina Veterinaria de Nicaragua se hicieron presentes en un mismo evento para apreciar las excelentes exposiciones de los expertos extranjeros y de los docentes de mi Facultad.
A su vez, previo al evento, organizamos en el Ministerio de Salud (MINSA), para Médicos, Enfermeros y estudiantes de Medicina un curso de “Teniasis de Importancia Zoonótica” a cargo de Antonio… y posterior al mismo, dos cursos simultáneos, uno en el Ministerio de Agricultura (MAGFOR) a cargo de Jorge sobre “Tópicos Selectos de patología”, y otro en nuestra Universidad, a cargo de Enrique y Rocío sobre “Fijadores Esqueléticos Externos”, por lo que la cosa estuvo bastante movida….
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Mercado de Masaya
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Si a esto le sumamos excursiones a San Juan del Sur, Pochomil, Volcán de Masaya, Mercado de Masaya, Laguna de Apoyo, Granada e Isletas, San Juan de Oriente, etc., comprenderán la agradable fatiga que me embarga, sin decir que es inicio de cuatrimestre, ingreso de estudiantes, nuevos profesores, exámenes pendientes y todo lo administrativo que esto suma…
Cuando los amigos nos visitan, nos llenan de energía positiva, de noticias, de nuevos elementos, de ganas, de ideas, y es una retroalimentación positiva sumamente importante para nuestras actividades, además de la necesidad de “mimos” que tenemos constantemente…
Dentro de este panorama, vamos a contarles una anécdota, y es que Antonio se nos enamoro, de alguien que no vamos a nombrar para proteger su identidad y anonimato, solo a decir que nada tiene que ver con la profesión y que es una excelente persona, y quedo como atrapado… Antonio, fanático de la pesca, luego de cumplidas sus obligaciones académicas, se fue de “luna de miel” al Río San Juan a pescar Sábalos, prometiendo que a la vuelta nos traía uno para asar y hacer la cena de despedida….
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Río San Juan
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El martes, volviendo de Granada, nos llama que iba a llegar a nuestra casa a preparar la cena, y con los mejicanos comenzamos a relamernos pensando en un sábalo gigante dorándose lentamente en el asador…
Llegamos todos a casa, preparamos las boquitas, tragos, mesa, parrillero, y luego, un poco tarde debido a un apagón general que oscureció toda Nicaragua, llega Antonio, con una gran bolsa y pastas para hacer…
Intrigados, dado que las pastas con sábalo nunca lo habiamos sentido, fuimos a indagar en la bolsa y cual no seria nuestra sorpresa al ver un par de decenas de camarones de tamaño descomunal, casi con patente de langosta, en un amasijo de patas, antenas y pinzas nunca vistos…
Nunca había asado este tipo de “bichos”, pero, todo lo que se mueve se puede asar, asi que los coloque artesanalmente sobre el parrillero y las brasas lentamente le fueron transfiriendo su color, enrojeciéndolos primorosamente, mientras Antonio como buen “tano” se cocinaba unos “Penne rigatto con salsa de camarón gigante”….
Mi sorpresa mas grande, fue cuando le preguntamos como le hacíamos con las pinzas, dado que con Arturo viajamos por toda Nicaragua con pinzas de metal destinadas a que si comíamos algo asi podíamos destruir su exoesqueleto para comer lo de adentro, y Antonio, propio de un país desarrollado, nos dijo con toda sabiduría, se lo ponen en la boca y lo trituran con los dientes, no le creí, pero al rato todos estábamos haciendo mas ruido que motor gasolero triturando pinzas y patas a mordiscones…
Lastima que Antonio pago cara su luna de miel en la selva tropical, con una fiebre de 40 grados y totalmente tirado en el hotel al día después….
Una delicia, realmente… me han abierto los horizontes del parrillero…
Abrazos para todos
Enrique